101 flores para Evita

Por Toni Domínguez

El 7 de mayo de 1919 nació en Los Toldos, provincia de Buenos Aires, una niña pobre, hija de madre soltera, una bastarda. Criada en un pueblo rural del interior, sufriendo el desprecio de los ricos, viendo el sacrificio de su madre para mantener a la familia; decidió a los 15 años perseguir sus sueños de actriz y mudarse a la Capital.

Su nombre comenzó a sonar en el teatro, radioteatro y el cine. Conoció a un hombre revolucionario, se casó, fue Primera Dama, militante política y feminista. Constituyó una fundación que llevó su nombre y desde ahí creó hospitales, escuelas, jardines, asilos, colonias de vacaciones, escuelas de oficios, formación política y asistencia social. Fue la impulsora de la Ley de Voto Femenino en Argentina consiguiendo la igualdad política entre hombres y mujeres. Sindicalista, trabajadora, abanderada de lxs humildes. Sin dudas una de las mujeres más importantes de la política argentina.

Murió joven, dejando en su pueblo el amor incondicional más grande del que se tenga memoria. Se convirtió en Santa, es la Jefa Espiritual de la Nación. Hasta le otorgaron poderes milagrosos. El pueblo la inmortalizó siendo la guardiana de lxs humildes, sus descamisadxs, y pasó a la historia como cariñosamente la llamaban: Evita.

A 101 años de su nacimiento, espacios políticos, movimientos sociales, sindicalistas, artísticos y transfeministas la recordaron con diferentes manifestaciones a través de las redes sociales. El Comando Evita, una iniciativa que comenzó el año pasado con el fin de conmemorar el centenario de su natalicio, hizo un llamamiento para recordarla, cada quién desde su casa, con una performance de Evita en cuarentena.

También, durante todo el año pasado se realizaron actividades que dejaron mucho material audiovisual para seguir utilizando, en momento como estos, donde las reuniones y actos públicos están suspendidos por la pandemia. Por eso, el Comando Evita convocó a sus Evas a sacar las pelucas y los vestuarios, y filmarse desde sus hogares.

La propuesta de la performance “Evita el macrismo” tuvo varios objetivos. “Hemos invocado a Evita por diferentes motivos: para derrotar al macrismo, para reafirmar a Cristina como conductora, para decir que no hay justicia social sin feminismo, pero tampoco feminismo sin justicia social, para pedir pan y trabajo, para acompañar a Les Fernández, para recordar el aniversario del voto femenino, para honrar a las delegadas censistas y a las primeras mujeres candidatas y, a través de ellas, a nuestras actuales representantes. Es decir: trajimos el nombre de Evita para volver a pensar qué significa una Patria y cómo llevarla a la victoria. Para reafirmar que el potencial utópico cifrado en su nombre puede volver a nombrar y transformar las desdichas que aún sufre nuestro pueblo”, expresó Soledad Guarnaccia, referente del Comando Evita.

Sin dudas, la figura pública de Eva Duarte de Perón trascendió la política partidaria para convertirse en un símbolo cultural. Ya no es solo el emblema del Peronismo, sino que representa las luchas populares en pos de la justicia social. Por eso, la representación diversa de Evitas caminando por las calles de la Capital significó una puesta en escena realmente única: Evas gordas, negras, afros, travestis, niñas. Evas con barba, con tatuajes, con bastón. Evas por todos lados, en cada une de les que militamos para transformar la realidad.

¡Feliz cumpleaños compañera!

Todas las performances están disponibles en las redes social de Comando Evita

https://www.facebook.com/peronismodadaista/

https://www.instagram.com/comandoevita/

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