Con la sexta entrega, “Cruising” finaliza con éxito su primera temporada

“Cruising” es una comedia romántica, que explora los vínculos sexuales de la comunidad gay porteña. Comenzó como obra teatral en el 2016 en calle Corrientes, hasta que se reconvirtió en una propuesta digital por la Pandemia. De manera autogestiva, creativa, y gratuita, se abre paso en las redes sociales con la publicación del último capítulo de su primera temporada.

Por Matías David Rodríguez

La serie de temática TLGBI, tiene de protagonistas a los actores Julián Arenas y Rolando Tabares. Ambos, interpretan a dos amigos que conviven y atraviesan la cuarentena, explorando el “cruising” en una nueva modalidad, debido al distanciamiento social que impone el coronavirus en la sociedad actual. Utilizando el humor y el lunfardo de la diversidad sexual, abordan y visibilizan estas nuevas problemáticas junto a los espectadores.

La propuesta, juega con el término “cruising” que hace referencia a los encuentros sexuales en lugares descampados y públicos. Explorando otros modos fortuitos de vinculación gays, aborda el rol de esta práctica y su relación con las apps o aplicaciones de citas, y los encuentros sexuales dentro de boliches o también llamados cruisingbars.

“Lo que tratamos de hacer desde el humor, es explorar, ¿qué nos pasa cuando nos encontramos con el otro y que pasa con esas historias que se comienzan a desarrollar?, sostuvo Julián Arenas, y agregó: “En una época de relaciones liquidas, de encuentros, y desencuentros y de desconstrucción del romanticismo, creo fervientemente que, en los compromisos emocionales, y las responsabilidades afectivas, está la posibilidad de trascender”.

El platense, comentó que la preproducción de la serie, les llevó los primeros 50 días de la cuarentena y a partir de allí empezaron a cargar los capítulos. Llevan rodados, 6 episodios de alrededor de 20 minutos cada uno, que suben a sus plataformas de YouTube e Instagram de manera semanal.

Si bien, les actores de Cruising tenían la idea de generar esta propuesta digital, tuvieron que adaptarse a los ritmos y lógicas que les impuso la cuarentena.  Entre los múltiples desafíos, se toparon con la manera del rodaje. “Antes grabábamos en antros o cruisinbars, y ahora debemos hacer todo desde adentro de nuestros hogares, con las herramientas que tenemos.”, comentó el egresado de la Escuela de Teatro de La Plata. Y agregó: “Tuvimos que reinventarnos para seguir desarrollándonos artísticamente”.

Sin embargo, descubrieron que ahora tienen un “público más amplio”, debido a la difusión de los episodios a través de las redes sociales. “Gente de cualquier país nos pude ver, llegamos a todo tipo de público y, se genera un ida y vuelta totalmente diferente”, destacó Arenas. Al realizar la producción solo ellos dos, el protagonista dijo al respecto que “siempre pedimos que nos compartan en las historias, que recomienden la serie, y nos digan que les parece”.

La serie web TLGBI, apuesta a través de cada personaje a romper con los estereotipos rígidos, mostrando la diversidad que hay no solo dentro de la práctica del cruising sino, también, en la comunidad homosexual en general. Los estereotipos de masculinidad hegemónica que suelen asociarse a esta práctica, aquí son reconfigurados mediante la utilización de artículos y pronombres femeninos o la utilización de la variante femenina de los nombres propios de los actores de la obra.

De esta manera “Cruising”, se convierte es una magnifica propuesta para pasar esta cuarentena, proponiéndonos repensar y resignificar nuestras propias prácticas sexoafectivas. Los capítulos pueden verse de manera gratuita en el canal de Youtube: cruisinglaserie y en el Instagram oficial @cruisinglaserie.

¿Qué es el Cruising?

Es la forma más común y antigua de entablar contacto entre varones gays interesados en tener relaciones sexuales. En Argentina, su práctica se remonta a los años ’70, en espacios públicos y de manera furtiva, como en calles, parques o plazas; y con la llegada de la democracia, se fueron sumando nuevos modos de practicar el cruising. Como los practicados en espacios privados, como pubs, bares y boliches. 

Quienes practican “el Cruising” o también llamado en su versión callejera “yiro”, tienen un conocimiento específico del lugar donde se ubican los circuitos de esta práctica dentro de las ciudades. Pero también, cómo estos encuentros sexuales no suelen gozar de mucho prestigio, quienes lo hacen, suele ser en el anonimato mediante el disfraz y el camuflaje, para mantenerse en secreto.

Pero la cuestión del anonimato, también está ligada a la necesidad de una protección de esos espacios del conocimiento por parte de hombres heterosexuales homoodiantes. Quienes muchas veces al conocer donde se juntan las personas gays para llevar adelante el crusing, asisten a estos espacios para golpear o robar a personas de la comunidad homosexual.

A su vez, el término “cruising” o cancaneo, como “palabra clave” en el argot gay, es utilizado como un mecanismo de protección sociolingüística para los hombres homosexuales que se reconocen entre sí. Y a su vez, para no ser reconocidos por aquellos que deseen hacerles daño en las sociedades o lugares donde hay mucho homoodio.

Situación del teatro independiente

El distanciamiento social que busca evitar la propagación del COVID-19, castigo a diversos sectores de la economía. En este marco, desde la Asociación Argentina del Teatro Independiente (ARTEI) se alertó sobre la difícil situación que están viviendo las salas independientes en la ciudad de Buenos Aires.

En un comunicado, reclamaron al ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, el aporte de emergencia que se les prometió y la ausencia de diligencias para acelerar los tiempos de los subsidios anuales que otorga Proteatro. Como también, “contención para las salas que pagan alquiler y ayuda para el fomento de nuestra actividad frente a las dificultades que encontraremos una vez que podamos retornar al trabajo en nuestros espacios”, manifestaron desde ARTEI.

Proteatro, es un organismo dependiente del Ministerio de Cultura porteño que se encarga de fomentar y proteger la actividad teatral independiente de la ciudad. Sin embargo, viene sufriendo el desfinanciamiento año a años. Según el mismo comunicado, el presupuesto de Proteatro de 2019, teniendo en cuenta la inflación, bajó casi un 50 por ciento respecto de 2016. También se señala que el aumento de la tarifa eléctrica en los últimos dos años “alcanzó el 300 por ciento”, mientras que el del valor de las entradas no superó el 25 por ciento

La situación expone la crisis que sufre la cultura porteña independiente, Gonzalo Pérez, integrante de la comisión directiva de ARTEI, indicó: “Con distintas organizaciones estamos pidiendo que el cuatro por ciento del presupuesto del Ministerio de Cultura de Ciudad vaya a la cultura independiente. Sería una demostración de interés por parte del Estado”, subrayó el directivo.

Otro de los sectores que también viene pidiendo un salvataje, es el de la industria del entretenimiento. Ante esta situación, el miércoles pasado, empresarios, pymes y actores del sector del espectáculo se unieron en plena pandemia para crear una nueva cámara, IDEAr (Industria del Entretenimiento Argentino), que representa a más de 3.000 espacios de todo país. Se trata de un sector que emplea en el país en forma directa e indirecta a unas 500 mil personas.

Frente a las dificultades que presenta la situación del aislamiento social, preventivo y obligatorio, IDEAr, en conjunto con asociaciones como AADET, ACMMA, CAPTE, CIEyA y FEDRA, entre otras, fueron convocadas por el Ministerio de Cultura de la Nación para conformar una mesa multisectorial que active protocolos que permitan el regreso a la actividad de manera segura y responsable en todo el país.

Entre los requerimientos que le solicitan al gobierno figuran: la implementación de un marco normativo que implique la suspensión del cobro de alquileres o cánones locativos hasta que se normalice el funcionamiento de las actividades comerciales. También pidieron la suspensión del cobro de Impuestos y la creación de un programa especial de asistencia para el pago de sueldos de trabajadores y subsidios para prestadores de servicios vinculados a la actividad.

Según Arenas, “no hay mucha claridad de como se va a volver, se dice hasta el hartazgo la frase ‘fuimos los primeros en parar y seremos los últimos en volver’. Sabemos de algunos lugares del mundo donde se retomó la actividad con distanciamiento social, pero en algunos lugares ese distanciamiento no se puede producir ni arriba ni abajo del escenario” y reconoció que “veníamos con una crisis económica de antes y esto colaboró para que sea peor. Sin embargo, el teatro siempre resistió, así que estoy seguro que llegara el momento de nuestra vuelta”.

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