Denunció violencia familiar y de género, pero su ex pareja aún sigue en libertad

Tiempo atrás Agencia SUDAKA tlgbi, pudo conocer a Gisela Tapia, una joven trans de 23 años que vive en el barrio de Los Hornos, sobre las vías de un tren. En estos últimos días, Gisela ha sido víctima de un brutal ataque por parte de su ex pareja; y en las últimas horas, él y sus allegadxs, quisieron prender fuego su casa. Luego de batallar durante horas para hacer la denuncia, para que el Estado le brinde apoyo; pero la joven aún sigue en peligro.

Por Gonzalo Carranza

En conversaciones con Claudia Vásquez Haro, presidenta de OTRANS Argentina que viene ayudando a Gisela a través de distintas campañas de solidaridad desde que se conoció su situación de extrema vulnerabilidad, nos decía: “Gisela sufre violencia de género desde hace más o menos un año por parte de su ex pareja. El chico ya ha tenido episodios de violencia física y amenazas de muerte, y por ello el domingo fuimos a denunciar la última agresión que ella tuvo por parte de él. Fuimos a denunciar a la Comisaría 3 de Los Hornos y ahí nos dijeron que estaba cerrada.  No nos tomaron la denuncia”. Esta situación, va en contra de la plena vigencia de la “Guía de Actuación en casos de Violencia Doméstica contra las Mujeres”, aprobada mediante la Resolución (PGN) 1232/2017, que tiende a asegurar que, la actuación del Ministerio Público Fiscal en casos de violencia doméstica contra las mujeres, prevenga su revictimización y garantice el pleno goce de sus derechos.

Según informaron desde OTRANS argentina, la línea 144 de atención a la víctima solo asesora, pero no tiene ningún tipo de injerencia, por lo que su ayuda es casi nula. Luego del primer intento para hacer la denuncia, Gisela tuvo que concurrir a la UPA (Unidad de Pronta Atención), donde le dieron el certificado para poder hacer la denuncia en la Comisaría de la Mujer de La Plata en 1, 42 y 42. En este sentido Vásquez Haro explicó: “Fuimos ahí y estuvimos desde las 18 hasta las 00hs, más de seis horas para que la atiendan, Gisela declaró incluso las amenazas de muerte y la policía que le tomó la denuncia no lo contempló, y caratuló el caso como violencia familiar y nos derivó a una Defensoría, que al día de hoy estamos llamando y nadie nos atiende. Este es un caso de urgencia debido a que en este caso tendría que haber intervenido un Fiscal por las amenazas de muerte, e incluso su pareja tiene arma de fuego y sus allegades, también. Es más, cuando fueron a golpearla le dijeron “que la pincharan”. Esto es un desastre y la línea 144, solo te asesora no tiene injerencia e intervención en este proceso”.

Para conocer un poco más sobre el tema y el accionar de la Justicia, entablamos diálogo con Coralia Ojea, abogada y especialista en género quien al respecto, nos decía lo siguiente: “Para estos casos de violencia está la ley°12569 que es la de protección de violencia familiar; y también tenemos la que rige a nivel nacional que es la n°26.485, sobre todo esta ley que es la de violencia de género, lo que dice es que se debe arbitrar todos los medios para recibir la denuncia, se debe marcar que la mujer está en riesgo de peligro para que pueda hacerse en instancias judiciales”. Y en este sentido, explicó que se debe recibir la denuncia, tener un equipo interdisciplinario, dar el acompañamiento necesario y la información correspondiente para que la persona que realiza la denuncia sepa cómo proseguir y que organismos van a intervenir.

Lo que está pasando en La Plata es que ya se ha evaluado esta situación, donde vas a la comisaría de la zona cercana a tu casa para no tener que trasladarte a la Comisaría de la Mujer, y su justificación es que los gabinetes de género trabajan de 8 a 15 hs. Eso está mal, en todas las comisarías deben tomar la denuncia y generar el trámite, y ya dar curso al Juzgado de turno para evaluar las medidas de protección”.

Lo que pasó con Gisela pasa seguido, las persona trans viven en extrema vulnerabilidad, sin embargo el contexto de cuarentena y la pandemia dejaron en evidencia que, los parámetros que rigen todavía, quedan por fuera de las normativas. “No hay una línea que se baje para que todas las instituciones trabajen de la misma manera. Lo mismo pasa con los juzgados, muchas veces, no proceden como deben hacerlo y con la rapidez necesaria”. Es una problemática que se ve y más en este contexto donde los casos de violencia aumentaron exponencialmente.

En las últimas horas, Gisela informó que personas entraron a su casa y le robaron absolutamente todo: colchones, pertenencias personales, chapas, electrodomésticos y varias cosas más. Denuncia que el acto fue cometido por “carreros” allegados a su ex pareja, y que también intentaron incendiar su domicilio.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *