DÍA INTERNACIONAL DE LUCHA CONTRA LA DISCRIMINACIÓN POR ORIENTACIÓN SEXUAL E IDENTIDAD DE GÉNERO

#NoSomosTuChiste

Por Matías Rodríguez

Esta semana se conmemoraron 30 años de la eliminación por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales. Sin embargo, el homoodio y el transodio, persiste y se manifiesta de manera cotidiana en la sociedad actual.

Desde hace un tiempo, los movimientos TLGBI llaman a esta fecha como “Día Internacional de la Lucha contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género y su expresión”, aunque aún, en muchas partes del mundo se lo sigue llamando, “Día Internacional contra la Homofobia, Lesbofobia, Transfobia y Bifobia”.

El cambio, responde a que los términos que hacen alusión a las fobias se utilizan en este caso de manera incorrecta. Si se patologizan y consideran enfermas a las personas que discriminan, se justifica su accionar -bajo el pretexto que padecen trastornos psicológicos-.

La realidad es que el rechazo y el ataque a las personas TLGBI, son actos conscientes y, nunca involuntarios. Los mismos, están motivados por el odio hacia las personas con sexualidades e identidades diversas, o no heterosexuales. Son parte de una herencia que se aprende de la cultura patriarcal, la cual por antonomasia, es autoritaria, sexista, machista y excluyente.

Las personas que manifiestan odio hacia las personas TLGBI, lo hacen en forma de burlas, asaltos, agresiones físicas, abuso sexual, violencia laboral, familiar, entre otras. El despido de un empleado sin causa más que su orientación o identidad diversa, o el desalojo de alguien de su vivienda por la misma razón, son actos discriminatorios y, profundamente odiantes.

Un caso que tuvo repercusión mediantica hace tres meses, es el que tuvo como protagonista al dirigente del FIT, Nicolas del Caño, cuando se viralizó en la red social Twitter, una foto de él abrazado junto a su hermano.  La misma, motivó una catarata de burlas, lo que ejemplifica, lo agresiva que puede ser la sociedad con los varones que demuestran, entre ellos, gestos afectivos. Al contrario de la camaradería de las duchas, las despedidas de solteros u otros festejos viriles similares, que el patriarcado valida como parte de la construcción de la masculinidad hegemónica.

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La historia, tiene multiplicidad de relatos que demuestran cómo a lo largo de todas las épocas, se construyeron figuras que han sido el disparador de todo tipo de críticas, a todo lo que no es hombre, blanco, burgués, adulto e, instruido. Hace dos siglos, la población negra era diagnosticada con la drapetomania, enfermedad que los llevaba a anhelar la libertad y, en muchos casos, huir. El supuesto mal era causado por tratarlos como iguales.

A mediados del S. XIX, las mujeres podían ser diagnosticadas como histéricas por la medicina sexista. El tratamiento para esta enfermedad, causada por la privación sexual, podía consistir en un lavado vaginal o la estimulación manual de los genitales hasta provocar el orgasmo.

La homosexualidad no fue excepción, hacia los años 60’ se promovía los tratamientos de reorientación sexual o conversión sexual.  Era común, que la psiquiatría justificara la utilización de este método, para convertir en heterosexuales a los homosexuales. También se han utilizado técnicas más controvertidas, como la terapia aversiva, el electroshock e incluso la lobotomía.   

Tratar las diferencias como enfermedad y la libertad de la otredad como trastorno, ha sido una constante por el método científico. La misma, al servicio de los varones, se utilizó para justificar hechos aberrantes, los cuales han sido una constante.  Esto demuestra como la ciencia médica ha estado influenciada por prejuicios y sesgos que persisten en la actualidad, vulnerando los derechos de millones de personas alrededor del mundo.

La lucha de los movimientos TLGBI

En la actualidad, en más de 70 países del mundo todavía se criminalizan las relaciones homosexuales y solo 20, reconocen legalmente la identidad de género.  La criminalización y discriminación se recrudecieron en el contexto actual por el COVID-19. Según un informe de Naciones Unidas, la pandemia se está utilizando en algunos países como excusa para la persecución y detenciones arbitrarias de personas de la diversidad sexual. Por lo que consideran, que las medidas de emergencia deben tener en cuenta a las personas de la diversidad sexual, sino se agravará la violencia y la discriminación hacia este colectivo.

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En nuestro país, una de las tantas iniciativas que se llevaron adelante por el 17 de mayo, fue la campaña “Contrata Trans”. La misma, estuvoorganizada por el Bachillerato Mocha Celis, buscando promover la inclusión de personas trans y travestis en el mercado laboral formal. Recordemos que más del 85% de ellas, está en situación de prostitución, el 45% no terminó el nivel secundario y el 70% nunca tuvo una entrevista laboral y, esta situación, se agravó con la pandemia.

En una nota publicada por Agencia SUDAKA TLGBI, conocimos el caso de Vanina Rodríguez; una mujer trans que se desempeñaba como enfermera profesional en el Área de Acción Social de la municipalidad de la ciudad de Bell Ville, en la provincia de Córdoba. El municipio dirigido por el radicalismo, la despidió a través de un telegrama sin justificativos. La profesional, había ingresado a su puesto a través de la ordenanza de Cupo Laboral Trans.

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En el día de ayer, se conoció el lamentable caso de Pilar Albarracín, una joven trans de 30 años de la ciudad de Chivilcoy, que se quitó la vida en su domicilio hastiada de denunciar la falta de acceso laboral. La causa de su suicidio estaría basada en una profunda depresión, agravada por la falta de respuestas y políticas públicas específicas, lo que formara parte de su activismo por la vindicación del derecho laboral para personas trans y travestis.

Argentina, un faro en la región y el mundo

En Argentina el empoderamiento de los movimientos TLGBI, ha puesto en agenda la necesidad del reconocimiento de sus derechos humanos. Es así, que desde el 2003 se consiguió, con el gobierno kirchnerista y la militancia de distintos movimientos de la diversidad sexual, una batería de leyes que generaron un nuevo mapa político y social en el país.

Algunas de estas leyes, son la de Matrimonio Igualitario, Identidad de Género, la de Reproducción Médicamente Asistida, la unificación del Código Civil y Comercial y la modificación del Código Penal que incorpora la figura del Femicidio y reconoce como gravamen los delitos que medien cuestiones de orientación sexual e identidad de género.

La Ley de Matrimonio Igualitario y la reforma del Código Civil, permitió que los niños y niñas que nacen en el matrimonio de dos madres, sean reconocidos legalmente e inscriptos con el apellido de una o de ambas y en el orden que decidan.  También generaron cambios jurídicos y terminológicos importantes, como el remplazo de las palabras “marido” y “mujer” por “conyugues” y contrayentes” y el cambio de “padre” y “madre” por “relación filiatoria”.

En el país, se reconocen cinco tipos de familia y también es una realidad la adopción por parte de una persona sin referencia a su identidad u orientación sexual.

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Cada 17 de Mayo, la comunidad rememora este acontecimiento histórico en la lucha contra el odio cis- heterosexual, pero los actos discriminatorios, la violencia hacia el colectivo TLGBI, la problemática de la falta de acceso laboral formal, y el acceso a la justicia por travesticidios y transfemicidios, siguen siendo que en el país, que se considera un faro en la región y el mundo, una deuda pendiente.

Esto demuestra que falta mucho camino por recorrer.

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