Estado de derecho ¿o de privilegios? La batalla en Paraná por un trabajo digno

Por: Casandra Sand y Julio Villafañe

Según el relevamiento de la población trans travesti realizado en la ciudad de Paraná, Entre Ríos, hacia fines del año pasado, el 88% de las personas encuestadas indicó que la identidad de género era el principal obstáculo para acceder al mercado laboral formal. De esta población, el 84% indicó haber ejercido o estar ejerciendo actualmente la prostitución, y más de la mitad de ellas se han iniciado en la actividad entre los 16 y 20 años de edad.

Más del 70% tiene los estudios secundarios incompletos, y apenas el 3% tuvo la posibilidad de acceder a estudios terciarios universitarios.

Aún con estos datos relevados por la misma gestión, la municipalidad de Paraná decidió no renovar el contrato a cinco compañeras trans-travestis y un compañero trans, que luego de un año de trabajo, están luchando contra un Estado que, nuevamente, decide vulnerar el derecho al trabajo de las personas cuya identidad de género desafía los cánones hegemónicos del binarismo.

El relevamiento se realizó en articulación con la UNER, Inadi y Secretaría de Derechos Humanos de Nación delegación Entre Ríos, y fue aprobado por el Consejo Representativo de Diversidad.

Fernanda, Gabriela, Paola, Lara, Vanesa y Matías, participaron en las distintas etapas de este relevamiento. Este trabajo fue remunerado por la municipalidad que les contrató bajo la modalidad de pago único, y luego, en febrero de este año, fueron contratades con la modalidad de contrato de locación de servicio para trabajar en el área de Desarrollo Social, en la Subsecretaría de Programas Alimenticios y la Secretaria de Programas Especiales y Nacionales, respectivamente. Al culminar agosto, les renovaron contrato por un mes, cumplido este plazo, el Estado municipal decidió negarles la posibilidad de continuar elaborando sus tareas.

Ante esta situación, intentaron entablar un diálogo con las autoridades para poder rever los argumentos de esta decisión, teniendo en cuenta que la misma gestión que hoy les niega el derecho al trabajo, fué declarada, por ordenanza, “libre de discriminación, diversa y accesible”.

Recordemos, además, el 27 de Junio pasado, fue aprobada por unanimidad y sobre tablas, una ordenanza de “Inclusión Integral y de Acciones de Reparación a Personas Travestis y Trans de la Ciudad de Paraná”,  que contempla: inclusión laboral, acceso a Salud, acceso a Educación y  acceso y ejercicio ciudadano. Aún así, la respuesta que recibieron desde el municipio fue una prórroga para citar a mediación, y luego les comunicaron por escrito, que no había posibilidad de reingreso y que no estaban contempladas en ninguna ordenanza, según informó Vanesa Arami Bello, en diálogo con Sudaka TLGBINB.

Ante la respuesta negativa en esta instancia de diálogo y negociación, Vanesa nos informa que decidieron presentar un recurso de amparo para poder mantener su fuente laboral (el que adjuntamos a la presente nota, y al que el juez Barbirotto le dió viabilidad en el pasado 29 de Noviembre). Ésto reconoce que la acción denunciada (la de dejar sin empleo a les compañeres) implica una vulneración de sus derechos.

“… lo que aquí solicitamos responde a una situación de justicia para revertir la inequidad y desigualdad que se nos presenta a las personas trans para acceder a un empleo formal, declarando bajo juramento que accedimos por primera vez en nuestras vidas al sistema de empleo formal y previsional después de atravesar largos años de discriminación en razón de nuestra identidad de género, sin tener contención familiar, vivienda ni educación, ni posibilidades de acceder a los mínimos estándares de Derechos Humanos de segunda y tercera generación”, expresa, entre varios considerandos, el recurso de amparo contra la Municipalidad de Paraná.

De ninguna manera, esta decisión se basa en el desconocimiento o la ignorancia de las vulneraciones constantes a los Derechos Humanos de las que el colectivo trans travesti es receptor sistemáticamente, ni de la urgente reparación histórica que el Estado debe a este colectivo.

…”Para nosotras, no tiene sentido que un municipio apruebe un cupo laboral trans en reconocimiento de nuestra situación de marginalidad en la búsqueda de empleo, y, simultáneamente, despida a las únicas personas trans que tiene contratadas y, que formaron parte de la construcción de políticas y acciones de inclusión y reparación para con nuestra comunidad, históricamente postergada”, dice en otro tramo el Recurso de Amparo.

Esta decisión se basa en un sistema y aparato estatal que no cumple su rol de garante de derechos de todes les ciudadanes y que, aún teniendo los datos elaborados por elles mismes, decide, en una coyuntura político económica que acentúa las desigualdades estructurales, ignorar una vez más a las personas disidentes, condenando a la marginalidad y a la pobreza al colectivo TLGBINB.

“Nosotrxs continuamos concurriendo a nuestros lugares de trabajo pero nos  sentimos re victimizadas por la actual gestión y creemos que tener que salir a rendir cuentas de por qué merecemos esos trabajos, nos vuelve a fojas cero en la lucha por la inclusión”, precisó Vanesa.

Exigimos una real aplicación e implementación de políticas públicas que, desde el Estado y otros organismos, impliquen una verdadera reestructuración e igualdad de posibilidades para todes les ciudadanes.

Exigimos al estado que deje de utilizar nuestras reivindicaciones para sus campañas y oportunismos políticos, y que deje de tratar a las disidencias sexo genéricas como ciudadanes de segunda.

Queremos trabajar, sabemos trabajar y tenemos el derecho a hacerlo.

Adjuntamos acción de a paro

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