Hacernos visibles: “Con Nombre de Flor”

•| Por Matías David Rodríguez para Sudaka TLGBI

31 de marzo Día de la Visibilidad Travesti – Trans

En el marco de una fecha que reivindica los derechos humanos de las personas travestis y trans, el cine documental es una herramienta de transformación que permite evidenciar el aporte que han realizado algunos colectivos para la configuración de un movimiento político joven, tras la restauración democrática en nuestro país. Es el caso de las travestis migrantes de la región, que llegaron a la Argentina con deseos de progresar y tener una vida digna, huyendo, en su mayoría, de procesos dictatoriales, de condiciones de vulnerabilidad extrema, y de la más cruda violencia institucional, persecución y hostigamiento hacia identidades que se construyeron fuera de la norma.

Esta premisa fue captada maravillosamente por Carina Sama, directora, guionista y productora, junto a Sofía Toro Pollicino, del documental “Con nombre de Flor” sobre la vida de Malva, proyectado en el Espacio INCAA, de la ciudad de La Plata el pasado fin de semana.

La doble invisibilización

En Malva, se encarnan todas las exclusiones y vulneraciones que la comunidad travesti ha padecido de manera histórica. Nacida en Chile, llegó a la Argentina cruzando Los Andes a pie, siendo solo una adolescente, y escapando de la dictadura de su país. Sin embargo, aquí, tuvo que vivir y padecer el proceso de la autodenominada “Revolución Libertadora”, que derrocó al presidente constitucional Juan Domingo Perón en el año 55’.

La historia muestra con mucha crudeza cómo las personas travestis y trans son atravesadas por una discriminación estructural, múltiples violencias y la exclusión sistemática en todos los ámbitos de su vida. En muchos casos, enfrentan obstáculos para acceder a derechos fundamentales como el trabajo, la vivienda y el respeto a su identidad de género autopercibida.

Sin lugar a dudas, la obra de Carina Sama, que es parte de una trilogía, nos habla de una época oscura para el colectivo de la diversidad sexual en el país, y que fue espejo de otras latitudes de la región, en donde cualquier transgresión a la vida patriarcal y heterosexual, por más mínima que sea, podía significar la muerte. Malva, abre ante nuestros ojos un mundo invisibilizado, en el que las conductas “desviadas” eran siempre criminalizadas y que nadie, hasta ese entonces, se había animado a contar.

En los años de postguerra, todas las personas que integraban la comunidad de la diversidad sexual y, en especial las travestis y trans, la pasaron horrible”, cuenta Sama. Y agrega, que al principio no podía entender cuando Malva le decía que la dictadura y la democracia para ella eran lo mismo: “No nos dábamos cuenta, cuando había o no dictadura, porque la violencia hacia nosotras siempre era igual”, se escucha decir a la nonagenaria en el documental.

Claudia Vásquez Haro, presidenta de la Convocatoria Federal Travesti y Trans de la Argentina, fue una de las invitadas especiales de la realizadora del audiovisual para la proyección en el Espacio INCAA, y en diálogo con Agencia SUDAKA TLGBI decía al respecto: “Malva, atravesó todas las dictaduras, lo cual se intentó invisibilizar como parte de la reconstrucción de la memoria. Está la historia oficial, la que cuentan los vencedores, la cual no es sólo la versión construida desde el Estado. Sino también, desde las organizaciones de la diversidad sexual de la Argentina, que está impregnada de una visión profundamente xenófoba y racista”.

De allí que para la activista y referenta del colectivo travesti trans migrante en nuestro país, “la pregunta por la memoria, es una pregunta que nos estamos haciendo, que está ligada a fechas como el 24 de marzo y la última dictadura cívico-militar, de la cual también somos parte. Por ello, hablamos de 30.400 compañeres desaparecides y detenides”.

En el caso de Malva, considera Vásquez Haro, hay un doble intento de invisibilización. Justamente, “no solo por ser travesti, sino también, por ser migrante”. Esta mujer, que falleció a los 95 años de edad, vino al país para abonar la lucha y fortalecer el movimiento travesti y trans. Lo que generó, que el mismo hoy sea más potente, complejo y organizado. De esto, da cuenta su relato y, también, el archivo fotográfico que compone la obra.

Por eso, es que la flamante integrante de la lista del PJ de la provincia de Buenos Aires, consideró que este documental “es un texto fundacional, que si bien no viene de la nada, marca un momento en la producción de la semiosis social. Este material, por su potencia, es eso, un texto fundacional en sí mismo”.

El relato de una, la vida de miles

El Día de la Visibilización Travesti y Trans, en el contexto actual, pone el foco en los ataques y crímenes de odio, transfemicidios y travesticidios sociales. Éstos son parte de la violencia machista, patriarcal y transodiante de nuestras sociedades, integrada por personas de la sociedad civil, como también, de las fuerzas de seguridad y personal de las diferentes instituciones del Estado.

En el relato de Malva, sobreviviente que triplica la expectativa de vida promedio de una persona travesti/trans, se pueden evidenciar las huellas de las distintas vulneraciones que padeció a lo largo de su longeva existencia. Desde que llega a Mendoza y luego se traslada a Buenos Aires, intentó escapar del sistema prostibulario, y sobrevivir, desarrollándose en el ámbito de la costura y el teatro. A través de su oficio, intentó crear prendas para pasar desapercibida, para no llamar la atención. Lo cual implicaba, en los años de las dictaduras, caer de 30 a 90 días detenida en la cárcel de Devoto. “Era un secuestro”, se la puede escuchar indignada en su testimonio, sobre lo difícil que era tan solo salir a la calle, debido a la vigencia de los edictos policiales y contravencionales que rigieron en el país hasta no hace mucho tiempo y que la forzaron a ser detenida arbitrariamente y de manera reiterativa, perdiendo una y otra vez, sus fuentes de ingresos.

De esta manera, esta pieza documental muestra cómo Malva fue una víctima más de las múltiples exclusiones que padecen, desde temprana edad, quiénes construyen su identidad por fuera de los marcos cisheteronormativos. Lo cual redunda en la maximización de las condiciones de precariedad, la pérdida de un bienestar general y la reducción de la expectativa de vida.

Aunque ella pudo llegar a los 95 años de edad, murió en soledad. Y recién pudo acceder a una vivienda, en sus últimos días, en un hogar de adultos mayores. Por ello, es que el registro sistemático de su vida y de las personas que acompañaron su trayectoria vital, a partir de las 204 fotos que integran este corpus documental, son un insumo fundamental para el pedido de reparación al Estado Argentino, por las compañeras travestis y trans sobrevivientes de esos años de horror.

Las fotografías que dejó como legado, son un archivo para mantener viva la memoria. De un potencial inagotable”, destacó la lideresa Vásquez Haro. Y agregó que: “Hasta el momento, solo existían registros fotográficos del archivo policial y de las noticias de la prensa amarilla, quienes se dedicaron a criminalizar y excluir nuestras identidades. La historia travesti desde la década del ’40 en adelante, fotografiada y retratada en la vida de esta chilena, es un legado para las futuras generaciones de travestis y trans”.

Aunque Malva sufrió la persecución, encierro y tortura por parte de las fuerzas represivas del Estado, su longevidad le permitió poder vivir algo que tal vez nunca pensó que llegaría a suceder. Es que a través de la gestión de la Cartera de Desarrollo Social en la era kirchnerista, le comunicaron “que le ofrecían un hogar, y que podía estar allí con la identidad que le pertenecía”. Eso no lo había visto, ni vivido nunca.

De hecho, en el único momento en que se quiebra durante el rodaje, es cuando nombra a Néstor y a Cristina Kirchner: “Al César lo que es del César y a Cristina lo que es de Cristina”, se la puede escuchar decir, conmovida hasta las lágrimas, al recibir un reconocimiento que jamás -en sus 95 años de edad- pensó iba a tener la oportunidad de lograr.

Por eso, en el Día de la Visibilidad Travesti y Trans, es importante recordar el transitar de Malva, el cual siempre implicó una vida de invisibilización y de escape a través de sus tácticas de supervivencia. “Hoy cualquiera expresa su color de género”, se deja oír en otro pasaje de la entrevista. Para que sigamos por ese camino, para que podamos ser quienes queramos ser, es necesario mantener viva la memoria, la militancia y recordar a estas históricas, que dieron batalla en múltiples trincheras para que hoy tengamos una sociedad un poco mejor de la que tuvo que vivir Malva, más habitable y más igualitaria para todes.



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