La Argentinidrag al palo

Por Toni Domínguez

“Una drag queen es un artista que reúne muchas disciplinas en una sola, para lograr el equilibrio justo y así expresar todos sus sentimientos a través de sus obras”, define Yanurix mientras se dibuja las cejas filosas que le van a dar el marco a la cara. Está terminando de preparar su próxima performance: un calendario fotográfico con todas las deidades diaguitas. Parece que mayo va a llevar a la Saramama, la Diosa del maíz. Así comienza el primer capítulo de Drag Industria Argentina, una serie documental que se estrenó el 5 de abril en YouTube y cada entrega contará la historia de algunas de las drags queens más conocidas del país. 

Yanurix es riojana, de familia diversa y de artistas. Es escultora y pintora, se dedica al arte sacro y diaguita. Es la ganadora del Comic Con Nacional de 2017, la primera drag en llegar al cosplay y representar al país en la competencia internacional. También es la protagonista del primer capítulo de Drag Industria Argentina, producida y dirigida por Juan Bertini y Andrés Iglesias. El arte de Yanurix mezcla muchas disciplinas, pero sobre todo lo singular de las culturas originarias. La filmación de la serie fue durante la sesión de fotos donde representaba a una deidad diaguita, la Diosa del maíz.

Según cuenta la leyenda, Sara era una hermosísima muchacha que era pretendida por Kuru, el hechicero de su pueblo, pero a ella le inspiraba temor y rechazo. Sin embargo, sus padres se sentían halagados por esta preferencia de Kuru hacia su hija. Al sentirse sin escapatoria y el hechicero cada vez más próximo a ella, hundió un puñal en su pecho antes que ser tomada por Kuru. Sara entonces pidió ayuda al Dios Inti, el sol, sintiendo en respuesta una dulce sensación. Su cuerpo se convirtió en largo y esbelto y sus brazos se estiraron hacia el Hanaq Pacha, el cielo, para transformarse en las largas hojas de una planta de maíz. Desde entonces, en el sexto mes del calendario, Aymoray (Mayo), se realiza el baile del maíz dedicado a la Saramama. El ritual consiste en llevar el maíz desde el campo hasta la casa donde se vela durante tres noches. Se coloca entre las mejores mantas y se deja reposar. Así se entrega en ofrenda a la diosa del maíz. Encargándole la conservación y buena fortuna de la próxima cosecha.


“Este es un trabajo que me llevó mucho tiempo, porque lo analizaba y lo analizaba; yo quería que no sea una drag queen disfrazada de la Saramama, o la Saramama llevada a lo drag queen y que pierda las raíces. Entonces desde ese momento yo tengo en claro que es un personaje, que intento cuidarlo y hacer todo con respeto”, cuenta Yanurix en la serie. Gran parte de la inspiración del mundo drag son las culturas originarias, las religiones y divinidades; por su excentricismo y belleza. También porque permite jugar y correr los márgenes de las representaciones y la perfomartividad. Lo que diría Butler, “el ritual”. 

En una entrevista exclusiva para SUDAKA TLGBI hablamos con Juan Bertini, director y productor de la serie, donde cuenta cómo surgió esta propuesta y adelanta algunos detalles de los próximos capítulos. 

-¿Cómo te presento? 

Yo me identifico como hombre varón cis gay. Nací en Salta, viví en varias partes del país pero hace ya diez años que volví a Salta. Estoy viviendo y trabajando acá. Empecé a estudiar música y me recibí en Composición en la Escuela Berklee de Buenos Aires. Después utilice esa herramienta para ampliar un poco más mi inserción artística, hice mucho teatro del lado de la producción, muchos eventos en vivo en Tucumán, en Buenos Aires y, ahora me dedico justamente a la producción de teatro y audiovisuales, componer la música de obras de teatro, hacer los guiones y todo con el detrás de escena.

-¿Cómo surge la propuesta para realizar “Drag Industria Argentina”? ¿Qué fue lo que te llevó a hacer esta serie?

La propuesta es una idea original de mi socio Andrés Iglesias y mía. Se nos ocurrió hacer algo que tenga que ver con el drag y nos pareció que la mejor plataforma o el mejor formato que podíamos pensar, era una serie documental que intentara mostrar las distintas facetas, los distintos estilos y las propuestas que hay acá en Argentina. 

-¿Cómo fue la selección de drags para los capítulos? ¿Ya conocías a Yanurix? ¿Qué te pareció?

La selección de drags la estamos revisando. Tenemos confirmada a Elektra Trash, que es una de las drags más importante de Argentina. Liborio (Elektra) es un amigo personal de hace muchísimos años y con ella hemos registrado parte de lo que va a ser el segundo capítulo. Falta filmar la otra parte pero va a ser seguramente la próxima protagonista. Tenemos hablada a Bartolina Xixa, Oxiura Mallman, entre otras. El criterio de selección salió de pensar a artistas que profesionalicen su arte. El título del documental es como la guía de lo que se va a ver. “Drag Industria Agentina” significa artistas de la Argentina que participan en la escena y en la industria, y se tomen esto como una profesión. Intentamos empezar con gente que tenga cierta trayectoria y que tenga una variedad de estilos y de propuestas para mostrar la mayor diversidad posible.

A Yanurix la conozco en el 2018, en la Elección de Drags Queens en Tucumán y nos presenta Elektra justamente. Quedé muy impactado con la propuesta que tiene ella y después iniciamos un contacto por WhatsApp. Ella es de La Rioja, yo de Salta; y te digo que prácticamente sin conocernos nos mandamos a La Rioja a filmar. Una experiencia muy linda y con ese material vimos que teníamos mucha materia prima para lanzar el primer capítulo. Logramos encapsular la propuesta de Yanurix en dos sesiones de fotos que se ven en el documental. Si bien ya teníamos filmados parte del material de Elektra nos parecía que, dado a los años de trayectoria que tiene ella y la relevancia en cuanto a la escena local, nos falta un poco de material. Entonces nos concentrarnos en Yanurix para un primer capítulo porque podía condensar la idea de los capítulos a venir.

-¿Cómo ves el mundo drag? ¿Lo conocías antes de emprender este proyecto? ¿Crees que estamos muy colonizades por el imperio RuPaul?

Empecé a trabajar con Elektra Trash hace muchos años antes de RuPaul Drag Race. La ayudaba a armar los lip syncs, los cuadros musicales, los casquetes. Era su asistente, semi productor y semi coreógrafo. Si se quiere director artístico, hacíamos todo lo que necesitaba. A fines de los ‘90 conozco la primera persona que a mí me impactó: Walter Suárez. Me acuerdo haber visto un show que se llamaba “Suárez las nubes”, lo hacía en el boliche Sitges, en Capital. Me mostró la infinita posibilidad de escenas que tiene el drag, y eso me impactó muchísimo. Me decidió a investigar cómo es el trabajo de montar un espectáculo drag. 

Rupaul Drag Race es un fenómeno de moda. A su vez, promueve muchísimo la visibilización, tiene una llegada muy amplia, más allá del formato reality show que sabemos que es tendencioso, oportunista, explotativo; es importante porque en una pantalla internacional se ve arte drag. El programa sirve para mostrar mucho talento, se pueden conocer diferentes estilos y propuestas, hasta culturas. RuPaul abrió una franquicia en Tailandia, tiene otra en Reino Unido. Todo eso es muy interesante, pero el drag no surge en Drag Race, eso es una pequeña parte de un arte milenario.

-¿Crees que nuestra visibilidad tiene que ver con la llegada al mundo del contenido comunicacional?

Me parece que hay dos lados para analizar. Por un lado creo que el arte y las producciones artísticas (cine, teatro, televisión) siempre estuvieron influenciados por la diversidad sexual. Antes no se salía del closet, hoy hay actores, directores, directoras, actrices, personas trans trabajando en el mainstrean. Empiezan a ser personas conocidas, con poder en el medio, con convocatoria, entonces cambia mucho el discurso. Por otro lado, hay una apropiación grandísima de la cultura queer y de la diversidad sexual por parte de la heteronormatividad. Es lo mismo que pasa con RuPaul: se visibiliza y es masivo pero a la vez se convierte en hegemónico. Muchos actores heterosexuales hicieron trabajos muy respetuosos y que tuvieron mucha repercusión en el ambiente. Pienso en Philip Seymour Hoffman interpretando a Capote, Hilary Swank en “Los muchachos no lloran”, entre otros. Es gente que aportó al movimiento queer, entonces hay que saber reconocer dónde están los aliados o dónde es apropiación.


En el 1600, Shakespeare acuñó el término <drag> para definir a los actores varones que interpretaban papeles femeninos, porque las mujeres no podían hacer teatro. “Varones con pollera” sería la definición del concepto. Los actores generalmente satirizaban histriónicamente a las mujeres aristócratas y a los convencionalismos sociales; la interpretación de estos personajes no tenía que ver con la orientación sexual, pero sin darse cuenta comenzaba una nueva forma de darle al arte su valor político. 

Hoy en día, el arte drag forma parte de las banderas de la diversidad sexual. Para muchxs comenzó siendo el camino catártico para explorar otros matices de la identidad. Es una forma de resistencia a los límites del binomio: no es ni varón ni mujer, es drag. Son los modos en el que transitamos ese vaivén entre la masculinidad y la femineidad. Labios pintados, pestañas postizas y barba. Corsé ceñido a la cintura y pelo en las axilas. Impronta de camionero, susceptibilidad de princesa. Y así, entre las infinitas posibilidades de existir que nos plantea un mundo más amplio, vemos cómo en realidad nos pasamos la vida cumpliendo una norma sin salir de los márgenes. Cuando en esencia, es como dice RuPaul: “Todxs nacemos desnudxs, el resto es drag”.

Podes ver el primer capítulo de Drag Industria Argentina acá →

https://www.youtube.com/watch?v=w05O_-yUQXc&list=LL_Kpv85BmhA2lgb_cFg2jww

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