La batalla de Santiago, frente al fracaso de la “nueva normalidad”.

Chile vivió una semana de contagios récord y la situación sanitaria es desesperante. Los nuevos contagios estuvieron por encima de los 2600 en solo un día. Y suman en total hasta hace algunas horas, 37.000 casos positivos. En palabras del propio Ministro de Salud, Jaime Mañalich, “La batalla de Santiago” será crucial en la guerra contra el coronavirus. Según informan fuentes del gobierno chileno, los fallecidos llegaron a 368, marcando este jueves un pico con 22 muertes en las últimas 24 horas, de las cuales 18  se concentran en la región Metropolitana. El Gobierno de Piñera, que había sido tomado como un ejemplo por sectores de la derecha continental por su manejo de la pandemia, tras anunciar su plan de retorno a una “nueva normalidad”, acabó por demostrar el desastre de una gestión que obligó a millones de personas a ir a trabajar en condiciones inseguras, para mantener abierta la economía, mientras que decretaba un toque de queda por las noches con el único objetivo de militarizar las calles y reprimir cualquier brote del malestar social. En el medio de todo el conflicto, el Presidente designó a Macarena Santelices como Ministra de la Mujer y la Equidad de Género denunciada por todas las organizaciones de la sociedad civil y de derechos humanos, porque entienden que su designación es una provocación al movimiento feminista y de las disidencias. Es justamente el colectivo TLGBIQ+ y principalmente el trans-travesti quienes denuncian el absoluto abandono en el que sobreviven.

Por Casandra Sandoval. – 

#NoTenemosMinistra!

La Asociación Nacional de Funcionarias-os del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género (ANFUMMEG) publicaron un comunicado en el que rechazan el nombramiento de Macarena Santelices como Ministra de la Mujer y la Equidad de Género en Chile. Y no es para menos, ya que la institucionalidad del Estado chileno para las mujeres y las disidencias se levantó gracias a la lucha histórica que miles de mujeres, compañeras trans- travestis y feministas han dado para el reconocimiento y ejercicio de derechos, negados por siglos, siendo una de las principales demandas en Chile frente a la dictadura cívico-militar de Pinochet.

Macarena Santelices Cañas Pinochet, es militante de la UDI (Unión Demócrata Independiente, partido político chileno), sobrina nieta del genocida y dictador Augusto Pinochet, ex Alcaldesa de Olmué. De acuerdo a lo que circula por redes sociales cuenta con antecedentes en vulneración de derechos laborales por maltrato laboral, con absoluto desconocimiento o estudios de género en políticas públicas y, menos aún, en violencia hacia las mujeres, como una de las emergencias urgentes que están viviendo.

Según expresan en el comunicado les trabajadores del mencionado Ministerio esta designación “es asumida como una afrenta, una amenaza, un castigo disciplinador característico de la violencia patriarcal y machista, pareciera que se nos disciplina por haber sido más de 3 millones de mujeres y feministas desplegadas en las calles denunciando la violencia estructural y político sexual que vivimos en Chile en total impunidad. Mientras aún exigimos Justicia y sanción por las violaciones de derechos humanos y violencias político sexual contra mujeres, niñas y disidencias, por parte de agentes de Estado nos enteramos del vínculo familiar de Macarena Santelices con el DICTADOR PINOCHET y la defensa acérrima al régimen militar en sus redes sociales, negando desapariciones, asesinatos, torturas, y violencia político sexual. En sus dichos expresa que si bien pudo existir violaciones a los DD.HH, lo importante es que se reactivó la economía”.

A nivel mundial el aumento de la violencia hacia las mujeres y las trasn- travestis en contexto de pandemia es una dramática realidad, pero en Chile no se ha traducido en aumento de denuncias; sino más bien en aumento de solicitudes de orientación a redes y teléfonos de asistencia a organizaciones de la sociedad civil que brindan atención solidaria y, también, a las instituciones públicas. 

En el final de comunicado les hermanes de Chile, hacen un llamamiento urgente a todas las voces de la sociedad chilena a ser incidentes y activas denunciantes del quehacer público de la mencionada institución: “la ocasión lo amerita, hoy se encuentran reunidas transversalmente las distintas organizaciones que componen y dinamizan el movimiento social de mujeres y disidencias en Chile, para decir juntas que repudiamos este nombramiento y que #NoTenemosMinistra!”

“Las redes de contención se están dando desde las mismas organizaciones trans travestis”.

El aumento exponencial de los casos por coronavirus en los últimos días, por los que Piñera cínicamente culpó a la población, lo obligaron a decretar una cuarentena total en el área metropolitana, pero sobre todo dejaron al descubierto la negligencia de una política que privilegia las ganancias de los empresarios a toda costa. Este “ensayo” con las vidas de las personas, de parte de Piñera, sigue el mismo camino del caos de países como Reino Unido, Estados Unidos o Brasil que mantuvieron en distintos niveles un discurso negacionista y apostaron todo el tiempo al desconfinamiento y la apertura de la actividad económica sin que les importe las vidas de las personas.

Emilia Schneider Videla es trans, tiene 23 años y es presidenta de la Federación de Estudiantes Universitarios de la Universidad de Chile. La Federación, que hoy coordina, es la más antigua de Latinoamérica y ella fue su primera presidenta trans en la historia de esa institución.

Ella nos relata que trabajaron sin parar no solamente desde la revuelta social del año pasado y en la pandemia sino, también, desde que fue electa como parte de un proyecto político con una línea feminista desde las disidencias sexuales, poniendo eso en el centro de su gestión. Sobre todo, porque desde 2018 exigían con movilizaciones masivas por la educación no sexista en Chile, por combatir la violencia y la discriminación sexista, y el discurso de odio en todos los lugares.

“Tenemos un escenario totalmente adverso para el colectivo trans travesti en nuestro país, pero también estamos en un escenario donde nuestras demandas y problemáticas se visibilizaron mucho más. Así que es un momento en que las organizaciones tenemos que articularnos más en pos de esos desafíos.

Está la situación de las compañeras trans-travestis que ejercen el trabajo sexual. Hay sectores grandes de mujeres migrantes con problemáticas especificas en un país que tiene una política migratoria sumamente discriminatoria y excluyente. Y ante la imposibilidad de salir a trabajar, quedan en un total abandono. Todo se agrava con la falta de acceso a los derechos más básicos como la salud, la alimentación y la vivienda”, expresa la referente universitaria trans.

Su visión sobre el colectivo trans- travesti en su país es que hay una historia de activismo muy invisibilizada, de organizaciones que llevan mucho tiempo trabajando, gracias a las cuales ha sido posible ciertos avances. Por ejemplo, en 2018 se aprobó la Ley de Identidad de Género, pero recién ha comenzado a aplicarse en diciembre del año pasado, pero una ley que ha dejado fuera a menores de 14 años, dejó fuera a niños, niñas, niñes, quienes hoy en día están desprotegides sobre todo por el encierro por la pandemia y la agresión que sufren por parte de sus familias. “El aumento de la violencia, de la discriminación y negación de nuestras identidades, es un fenómeno que se está dando en los hogares y las familias chilenas. Hay una situación de violencia completamente agudizada y una discriminación en nuestras casas que el gobierno no ve, no está abordando de ninguna forma, no hay ninguna política que responda a estas cuestiones. Por el contrario, se designó a una Ministra de la Mujer y Equidad de Género, representante de los sectores más conservadores del gobierno de derecha que tenemos, ligada familiarmente a Pinochet, el dictador de nuestra historia y ha sido una persona que legitimó las violaciones a los derechos humanos que se han perpetrado en nuestro país, en el contexto de las revueltas sociales”, dice Emilia Schneider.

La dirigente universitaria afirma que las redes de contención se están dando desde las mismas organizaciones trans travestis, de sindicatos, “nosotres hemos colaborado, desde nuestra federación, con una colecta que organizó OTD para compañeras trans migrantes, y creo que ahí se ha demostrado que está la mayor protección que tenemos, que generamos en el territorio”.

En la entrevista cedida a Agencia SUDAKA TLGBI, Emilia Schneider informó que  articularon a principios de este año un comando que nuclea a distintas organizaciones y activistas de las disidencias sexuales y de género, que se reúnen en torno a la aprobación de una nueva Constitución, porque entienden que deben sumarse al gran debate que está atravesando Chile, “porque creemos que es importante terminar con el modelo de la dictadura, garantizar derechos sociales, sexuales y reproductivos, y que sea el inicio para construir este nuevo Chile que se vio expresado en el estallido social del 2019. En este comando hay participación de compañeras trans-travestis que, como activistas, estamos presentes porque es importante que nuestra comunidad tenga una voz en los grandes debates de transformación, gracias a esas movilizaciones.

Tenemos que decir también que la comunidad TLGBIQ, y particularmente, trans travesti nunca hemos tenido un ministro o ministra que nos represente, que responda a nuestras necesidades y problemáticas”.

No tenemos por qué mentirles, no tenemos nada para comer

El actual contexto, producto de la pandemia de COVID-19, atacó las condiciones de vida de los sectores más vulnerados del pueblo chileno. En este sentido el colectivo travesti trans ha sido uno de los sectores más afectados por el desastre de una gestión que obligó a millones de personas ir a trabajar. Las travestis y trans de Chile o que viven en Chile, no fueron la excepción.

Hemos recibido el reporte de compañeras trans migrantes que se encuentran desprotegidas, sin tener nada para comer, varias de ellas no tienen donde vivir porque fueron expulsadas directamente de sus departamentos, ya que les resulta imposible sostener un pago mensual, mientras el miedo las empuja a solicitar el auxilio y la ayuda internacional.

Michelle Lorena Martínez, es una mujer trans migrante ecuatoriana. Preocupada, nos brindó su testimonio:

“Lamentablemente hay más de 50 chicas que están saliendo a trabajar, porque de verdad el gobierno no nos está ayudando, ni siquiera con la caja de comida. Nos pidieron los nombres, todo, y hasta ahora nada. Nos estamos exponiendo a tantas cosas rompiendo la cuarentena. Tenemos mucho miedo, aquí donde vivimos nos quieren correr porque no podemos pagar el alquiler, no sabemos qué hacer. Pensamos por ahí hacer una marcha o una huelga, porque no nos están escuchando. Entendemos que tenemos que respetar la cuarentena, pero somos migrantes trans, trabajadoras sexuales y tenemos miedo que nos hagan daño. Somos un montón de compañeras ecuatorianas viviendo en Chile, y la única organización que nos está dando una mano, es el compañero de OTD Chile que no tiene nada que ver con nosotras, pero igualmente nos ayuda. Encima hay chicas que no tienen sus documentos, y viven amenazadas, porque piensan que al ser indocumentadas pueden hacer lo que quieran con ellas. No tenemos por qué mentirles, no tenemos nada para comer, y es lo que más nos preocupa. No importa si no podemos pagar la pieza, pero tenemos que comer y es lo que más necesitamos. Por otro lado, hay chicas que están tiradas en los hospitales, y nadie las ayuda, y por más esfuerzos que hacemos entre nosotras, hemos llegado a un punto en que estamos vendiendo nuestras cosas de uso personal para poder comer.

Lamentablemente al dia de hoy tenemos 5 compañeras trans que se contagiaron del COVID-19 por salir a trabajar, estamos muy asustadas, nos pusieron a todas en cuarentena, yo estoy esperando mi resultado y no sabemos qué hacer”.

La situación que atraviesa el país hermano, demuestra la ominosa acción estatal, una vez más, encarnada en la figura del presidente Sebastián Piñera. Una política basada en la violencia física y simbólica, perpetuada a imagen y semejanza de los peores y más tristes espejos pinocheteanos. En este contexto, la militancia y activismo chileno, vuelve a demostrar de qué está hecho, y a fuerza de orgullo sororo y disidente, lucha y teje. Y toma las calles, se reconoce hermane y se visibiliza. Resiste lacerado, embate la supremacía del avance de una extrema derecha preocupada por preservar los modos de vida, antes que la latencia de la propia vida.  Y empuja, más que nunca, de un lado a otro de Latinoamérica, un grito profundo desde las entrañas de la Cordillera, VIVA CHILE!!

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