“La Wiphala como trinchera”: ser cholo, marica e indígena hoy en Bolivia.

Por Casandra Sandoval

Edgar Soliz Guzmán es escritor y comunicador boliviano. Se reconoce “pobre, cholo y marica”. Tiene varios libros publicados y conduce el programa radial “Nación Marica” emitido por Radio Líder 97.0 FM., en la ciudad de El Alto-Bolivia. En esta entrevista (*) observa y opina, desde una tensión constante, la realidad de su país donde  “nuestro sector, el de las maricas, cholas, pobres, las racializadas, las indias, estamos desmovilizadas pero tratamos de articularnos con algunos  sectores”.

Edgar consideras que tu vida y la de los compañeros que hacen Nación Marica está en riesgo en este momento?

Yo pienso que no, no me animaría a hacer una declaración de esas. Sin embargo, por el momento político que estamos viviendo en Bolivia, hay un avance de la derecha racista, conservadora, provida, homolesbotransfobica, que está afincada a partir de la proclamación de la presidenta Añez, y por supuesto, se plasma en lo institucional a partir de todo su gabinete, con las restricciones a los medios de comunicación, que ya se han hecho a partir de la vocería de la ministra de comunicación a cualquier persona o comunicador/periodista que llame a la sedición, será investigado y perseguido.

Sin embargo no creo que nuestras vidas estén en riesgo (no sé qué pasará más adelante),  hay en Bolivia una violación a los Derechos Humanos sobre todas las personas que están hoy movilizando desde la ciudad del Alto, de la comunidad indígena, de zonas periféricas de la ciudad de La Paz. Hay una represión brutal policial militar, hay presencia de tanques, helicópteros que de repente asustan y amenazan a la a la población movilizada. Por supuesto que están usando mucho gas. Y hay detenciones masivas.

– En tu mensaje Edgar, decías que aclaremos que no te consideras parte del colectivo tlgb de bolivia ¿Por qué? 

Esto es importante aclararlo. Nosotros no somos parte de la comunidad tlgbi,  el movimiento Nación Marica, el  programa de radio, no forma parte de la representación institucional LGBTI en Bolivia, ni tampoco de la COALIBOL, que es la Asociación que aglutina a las ONG lgbt.

Para nosotros es importante aclarar esto, porque de repente se generan susceptibilidades. Movimiento Nación Marica y mi persona, no representa absolutamente a nadie.  Mi voz es individual, nosotras nos representamos a nosotras mismas, al programa de radio. Esto es para evitar susceptibilidades. No somos una voz oficial, sin embargo, en este momento político que estamos viviendo, yo siento que no hay una representación frente al Estado de todo lo que se está viviendo en Bolivia. Estamos  separadas, las clases sociales están marcadamente separadas. No hay ningún gay que vaya a renunciar a sus privilegios de clase, esa clase media alta que ha marchado antes de la renuncia de Evo. Hoy están triunfalistas festejando el retorno de la democracia, donde no hemos recuperado un ápice de la democracia, no hemos recuperado nada.

Y por otro lado las maricas que venimos de sectores empobrecidos, que somos indígenas,  que somos cholas,  que somos marginales, que apoyamos estas marchas y movilizaciones de la ciudad El Alto, sentimos que estamos en el otro sector como atrincheradas,  y hoy cualquier persona que porte una Wiphala, que tenga el rostro moreno puede ser tranquilamente detenida en la calle. Hay una fuerte presencia militar, principalmente en La Paz y El Alto,  entonces creo que la clase social nos divide, y eso nos impide articularnos y movilizarnos. La población LGBTI, en general, en Bolivia está desmovilizada.

Denunciás a organizaciones de la diversidad sexual que sí están de acuerdo con lo que está pasando en Bolivia?

Hay una gran parte de activistas  lgbti que están aplaudiendo hoy el “retorno de la democracia”, también hay gente que viene del activismo de los Derechos Humanos que hoy están aplaudiendo que salgan los tanques al prado de la ciudad de El Alto, para que se reprima y  se criminalice  la movilización de las personas. Entonces por supuesto que estamos enfrentados con las clases sociales y, por eso, estamos desmovilizados. 

Por otro lado, está  la restauración de este modelo de “transición” que le devuelve la Biblia al Palacio y que saca a la Pachamama. En su gabinete ministerial se encuentra Arturo Murillo, ex senador bastante controversial, por ejemplo, con el tema del aborto, que en declaraciones dijo:  “Si las mujeres quieren abortar, que se maten, que se tiren del quinto piso, pero que no toquen una vida ajena que no es suya”. Como así también, el Ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano Atalá, que es uno de los abogados incriminados en el “caso la manada boliviana”, una violación múltiple a una compañera de Santa Cruz de la Sierra. Este tipo de “democracia” se está aplaudiendo por parte de  sectores  de la clase acomodada, de la clase alta, que aplauden  la represión en La Paz y El Alto.

Todo pasó y pasa tan rápido. Ese domingo que Evo renuncia y que luego sale del país cuidando su vida, todo fue tan rápido que no nos dió tiempo a asimilar o de movilizarnos o de organizarnos.


Lxs periodistas y comunicadorxs están trabajando en clandestinidad para informar y comunicar lo que  está pasando? 

Nuestro programa de radio se suspendió por temas de seguridad de nosotrxs y de las personas que hacemos programas en Radio Líder. No recibimos hasta el momento ningún tipo de amenaza (eso hay que aclararlo). Por otro lado, desde el nivel del periodismo de masas hay un cerco mediático. Los canales oficiales, masivos, televisivos  y algunos radiales en Bolivia, no están mostrando todo lo que está sucediendo. Y sí criminalizan y estigmatizan a toda esa población que está movilizándose defendiendo su dignidad, su posición ideológica. También están los Medios Alternativos y las redes sociales que sí informan y ayudan muchísimo. La gente misma graba y reporta, y viraliza las noticias. 

Nuestro sector, el de las maricas, cholas, pobres, las racializadas, las indias, estamos desmovilizadas pero tratamos de articularnos en algunos sectores, pero primero necesitamos entender, saber qué es lo que estamos viviendo políticamente, cuál es la amenaza a los derechos fundamentales de las personas LGBTI y de las mujeres. Entonces estamos aturdidas, yo siento que todavía no tenemos la capacidad de interpelar a este “gobierno de transición”, es un momento de aturdimiento y los medios alternativos y comunitarios cumplen un rol fundamental para entender- nos. 

¿ Evo Morales te representa?

Aquí hay otro proceso, creo que en Nación Marica siempre hemos tenido una mirada crítica desde cualquier ejercicio del poder. Por ejemplo, nosotras en varios de nuestros programas, hemos sido críticas con las declaraciones  homofóbicas del Presidente Evo Morales. Hemos sido críticas con las posiciones machistas y misóginas que ha hecho, pero no solamente de él sino también de  una élite encaramada en el poder que, de repente, vulneraba y violentaba ciertos derechos de la población lgbti y mujeres,  etcétera. No voy a negar que en estos 13 años ha habido un avance en materia de derechos jurídicos, ley 045, ley 807 de Identidad de Género, la inclusión y el reconocimiento de la identidad  de género, el código de las familias, las normativas, decretos, en varios departamentos. Ha habido un avance que poco se traduce en la práctica social. Evidentemente, no voy a atribuirle a Evo Morales y el Movimiento al Socialismo todos estos logros porque, finalmente, estos logros han sido por las organizaciones lgbti, por maricas,  lesbianas, trans que se han animado a cambiar o a meterse en la Asamblea Constituyente del 2009, para así lograr el artículo 14,  párrafo 2. Hay avances jurídicos y logros ganados por lxs activistas ¿cuánta sangre trans se ha derramado en Bolivia como en Latinoamérica?  En el caso de Bolivia, para tener la ley 807 de Identidad de Género ¿cuánta sangre trans se derramó? 

En mi caso, yo sí me leo en  Evo Morales, porque de repente genera una suerte de representación de lo indígena, aunque se critica últimamente mucho esa figura. Pero no soy afín al movimiento al socialismo porque, nuestra mirada, nuestro posicionamiento es no tener partido político, y ésto nos ha abierto la capacidad de ser críticos contra cualquier tipo de ejercicio del poder. Pero si me he reconocido parte de este movimiento porque hay un gran cambio social. Y es lo que hoy está tratando de borrar la ultraderecha racista, están intentando borrar la Wiphala, como elemento del gobierno de un Estado Plurinacional. Por supuesto,  nunca me voy a sentir representado con este “gobierno de transición”, ni de cualquiera  que venga de la ultraderecha. 

¿Gobierno de transición o Golpe de Estado? 

Yo creo que es una pregunta bastante complicada. Hay mucha gente que nos escribe preguntas, llaman, siento que hay un morbo por saber finalmente qué ha pasado. Nosotras nunca hemos utilizado la palabra golpe de estado porque, claro, no ha sido a la usanza tradicional, o sea un gobierno  puede ser civil, militar, no sé, de repente irrumpiendo en un gobierno democrático. Creo que hay que entender el proceso que hemos venido arrastrando desde el 21 febrero del 2016, un referéndum para modificar un artículo de la Constitución política del Estado que habilitaba a Evo y Álvaro García Linera para las nuevas elecciones. Ese referéndum ganó la inhabilitación, Evo y Álvaro no eran candidatos legítimos según ese referéndum y, aún así, y bajo negociados del Órgano Electoral, fueron candidatos. Fuimos entonces a las elecciones. 

Yo no hablo de Golpe de Estado, aunque podemos señalar muchos elementos que te pueden hacer pensar en ello. Elementos conocidos por todo el mundo. La clave está un poco antes de la renuncia de Evo Morales: el motín policial en la mayoría de los departamentos de La Paz exigiendo la renuncia de Evo. 

El momento en que la senadora Jeanine Áñez asumió la Presidencia de Bolivia tras la interrupción del mandato de Evo Morales y autoproclamarse Presidenta, ¿no fue para vos un Golpe de Estado?

A nosotras esa imágen nos pareció muy simbólica y prehistórica: que el general de las Fuerzas Armadas le coloque la banda presidencial a la que se proclama presidente de Bolivia. Estoy muy complicado emocionalmente, porque ha sido muy rápido todo esto que no nos ha dado el tiempo de analizar, para movilizarnos y pensar qué hacer frente a esto. Hoy, por ejemplo, está circulando una especulación diciendo que WhatsApp está intervenido. Entonces no sé qué vaya a pasar después de esta entrevista.

Hay situaciones terribles en este país, de miedo y hay que decirlo. Yo estoy como mucha parte de la población que no sabe que está pasando, quién está financiando todo esto. Entonces estamos así, aturdidas, tratando de entender esto, pero yo siempre vuelvo atrás. Por supuesto, no voy a avalar jamás esta violación a los Derechos Humanos con la presencia de las Fuerzas Armadas  reprimiendo brutalmente en las calles. 

El movimiento más fortalecido que está dando la cara es el movimiento de mujeres, con posiciones firmes. Las que estamos desmovilizadas somos las LGBTI. El movimiento de mujeres  antipatriarcales están firmes en la calle, presentes, con el cuerpo y con la voz. Las que estamos desmovilizadas somos las LGBTI, y estamos tratando de articular, estamos tratando de asimilar el miedo y lo que viene será seguir haciendo un trabajo desde abajo. Por ejemplo, trabajar con lxs compañerxs de comunidades indígenas, generar conciencia de clase, y desde ahí, trabajar. Y eso creo que es lo que hace falta en el movimiento LGBTI y que hoy está desmovilizado, lamentablemente. 

(*) Entrevista emitida en el programa Territorio Diversidad en VillaNos Radio, Córdoba-Argentina.

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