Situación de trabajo de personas trans y travestis: Proyecto de inclusión laboral formal

Por Matías David Rodriguez

Como en el resto del mundo, en Argentina se festeja el Día del trabajadore todos los 1° de mayo. En este contexto, en nuestro país, una de las comunidades menos representadas por esta fecha es el colectivo trans y travesti.

Desde SUDAKA TLGBI hacemos un repaso por el proyecto de ley de Inclusión laboral, que busca contrarrestar la falta de acceso laboral formal para esta población: los puntos más importantes para tener en cuenta, su alcance y expectativas; y cuáles son las provincias que están un paso al frente en esta iniciativa y las que faltan.

Esta invitación a la lectura no estará exenta de un revisionismo histórico y crítico, por eso en este especial del Día del Trabajadore, recordaremos cómo se creó esta fecha tan importante a nivel mundial, al tiempo que analizaremos las garantías que consagra nuestra Constitución Nacional en materia de derechos laborales; y un diagnóstico de la situación actual que atraviesa el colectivo travesti y trans en la Argentina.

            El proyecto de la Campaña Nacional por la Inclusión Laboral Trans y Travesti impulsado por la Liga LGBTIQ+ de las Provincias y la Convocatoria Federal Trans y Travesti de Argentina (CFTTA). El mismo, busca promover la inserción de las personas trans y travestis en el mercado laboral formal a través de diversas acciones. Está iniciativa se presentó por segunda vez en la Cámara de Diputados de la Nación, el pasado 05 de marzo de este año, luego de haber perdido estado parlamentario.

            En cuanto a sus propuestas, algunas de ellas son las siguientes: Reserva el 1,5% de los puestos del sector público nacional a las personas trans y travestis que reúnan las condiciones de idoneidad; instituye un sistema de becas de capacitación con el compromiso de contratación una vez finalizada la formación; y busca crear un programa de sensibilización sobre discriminación por identidad y/o expresión de género destinado a la administración pública y las empresas privadas.

            Thiago Galván, secretario del Área de Identidades Trans, Travestis, no Binaries e Intersexs de la Liga LGBTIQ+ de las Provincias, en diálogo con SUDAKA, señaló: “Dentro de la comunidad trans tenemos una consigna, la cual es poder elegir de que trabajar.  El trabajo en la calle es muchas veces la única salida para subsistir. La ley aportaría para abrir un abanico de posibilidades”. Y añadió, “tenemos derecho a acceder a un trabajo como el resto de la población, para ser sujetos sociales, políticos y sujetos validos”.

            El proyecto Lohana Berkins, se destaca por incluir en su propuesta  generar trabajo dentro del mercado laboral privado. Para ello, propone establecer incentivos impositivos a las empresas que contraten personas trans y travestis. La importancia de hablar en términos de inclusión laboral, y no de cupo laboral, reside en que  los cupos establecen un techo, y por el contrario, con esta propuesta la intención es tener un punto de partida, un piso, y de ahí seguir luchando por más derechos, como señala Galván.

            En esta línea el artículo 7° y artículo 8° de la normativa, propone crear una línea de subsidios en el ámbito del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y otro de créditos, a partir del Banco de la Nación Argentina, ambos pensados para financiar emprendimientos productivos, comerciales y de servicios, individuales o colectivos para personas trans y travestis.

            Para el secretario de la Liga LGBTIQ+, “una ley nacional de inclusión laboral formal es el puntapié inicial e implicaría una guía y una recomendación para que luego se replique en las provincias y en los distintos municipios”. El avance en el país de procesos de inclusión laboral es poco y escaso. Celebramos donde se está implementando, pero falta mucho, falta muchísimo, por eso es importante una ley que abra un abanico de posibilidades para que tengamos derechos a acceder a un trabajo”, argumentó.

El primero de mayo en el mundo y en Argentina

El día del trabajador se constituyó para conmemorar a las víctimas de Chicago del 1° de mayo de 1886, quienes reclamaban por la jornada laboral de 8 horas y fueron ejecutados pasando a la historia como los ‘Mártires de Chicago’. Por aquel entonces el lema era: “Ocho horas para el trabajo, ocho para el sueño y ocho para la casa”, es que, para finales del siglo XIX, se llegaba a trabajar hasta 18 horas por día.

Pasó más de un siglo de aquella época de revueltas y luchas históricas, pero la realidad para la comunidad trans y travesti no dista en muchos aspectos de la del movimiento obrero de finales del S. XIX. Más del 85 % de las femineidades trans y travestis está en situación de prostitución, el 64% no tiene cobertura de salud, el 58% ha sufrido violencia por parte de las fuerzas policiales, el 45% no terminó el nivel secundario, y 36 años es la expectativa de vida promedio.

En Argentina, en el año 1947, el General Juan Domingo Perón, proclamó los Diez Derechos Básicos del Trabajador, los cuales eran los siguientes: trabajo, una justa distribución, capacitación, condiciones dignas de trabajo y de vida, derecho a la salud, al bienestar, a la seguridad social, a la protección de la familia, al mejoramiento económico y a la defensa de los intereses profesionales. Sin embargo, las personas trans y travestis siguen sin poder acceder a estos derechos básicos en gran parte por no contar con un trabajo digno.

            En esta línea, Galván consideró que el 1° de mayo podrán festejarlo cuando “tengamos las mismas posibilidades que el resto de tener trabajo y herramientas para formarnos y pensar nuestro futuro”: “Cuando los números que nos determinan como la media de la expectativa de vida de 36 años, la cantidad de compañeras asesinadas en las calles y muriendo de hambre empiecen a cambiar, cuando por fin tengamos una vida digna, ahí podremos festejar el día de les trabajadores”, sentenció.

Si bien esta ley ingresó al parlamento este año, diferentes provincias avanzaron con normativas similares, como es el caso de Buenos Aires, Chubut, Río Negro, Chaco y Santa Fe. Alrededor de 50 municipios de distintos puntos del país han avanzado con ordenanzas de cupo laboral trans y travesti, contratando personas trans a cuenta gotas.  Grandes centros urbanos como, CABA o Córdoba, aún no aparecen en la lista, siendo que en ellos vive gran parte de la población del país, con muchas necesidades insatisfechas.

Situación en la provincia de Buenos Aires

A días de dejar su mandato, la por entonces gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal reglamentó en diciembre de 2019 la ley de cupo laboral provincial. Si bien la ley había sido aprobada en septiembre de 2015, pasó toda la gestión de Vidal, cuatro años frenada y cajoneada.

Conocida la reglamentación, la activista Alba Rueda, presidenta de Mujeres Trans Argentina, se refirió en aquella oportunidad a que “es para celebrar que tenemos la ley Diana Sacayán reglamentada. Esto es una gran noticia para la comunidad travesti trans”. Aunque advirtió sobre la tardanza: “Vidal es ese paréntesis, esa suspensión de la democracia en el recorrido de los derechos de las personas trans. Vidal tenía el texto guardado hasta días antes de terminar su gestión”, afirmó.

Según la Ley Nº 14.783, el sector público de la provincia de Buenos Aires debe ocupar en una proporción no inferior al uno por ciento (1%) de la totalidad de su personal a personas travestis, transexuales y transgénero que reúnan las condiciones de idoneidad para el cargo.

En el ocaso de un nuevo primero de mayo, la reglamentación aún no ha llegado y en la gestión provincial las personas trans y travestis son muy pocas. Mia Iroz, mujer trans y trabajadora de la Dirección de Género y Diversidad de la ciudad de La Plata, consideró: “cuando me enteré que se iba a crear el Ministerio de la Mujeres, Género y Diversidad en la provincia me puse muy contenta, pensé que las cosas iban a cambiar”, señalo. “Pero genera vergüenza ver como la flamante ministra Estela Díaz se jacta y hace política por haber hecho entrar a la nueva cartera provincial a tres travestis y una de ellas es Daniela Castro, o sea que en realidad son dos”, remató Iroz

“Tenía muchas expectativas porque pensé nos iban a llamar a todas las militantes del municipio y la provincia para articular, pero eso no paso.  Me gustaría saber cuáles son las estrategias, cuál es el rol de la directora de Diversidad de la provincia, la señora Daniela Castro. En el Área que tiene a su cargo hizo entrar muy pocas personas trans y travestis, y lo llenó de mujeres cis cuando son espacios de diversidad, esos espacios deberías estar ocupados por personas como nosotras”, argumentó Iroz.

Para una entrevista que Castro concedió para el diario Ámbito, aseguró que “Hacemos política para poder dar respuestas concretas y para transformar la realidad de la gente. El foco estará en la generación de derechos y en darle prioridad a las organizaciones sociales. En hacer que todas las personas que son menos escuchadas tengan alguien que las escuche, había dicho en aquella oportunidad.

Sin embargo, cuando se declaró la pandemia por el COVID-19, a distintas organizaciones sociales se les fueron solicitados los listados con las chicas trans y travestis que formaban parte de sus registros, para hacerles llegar alimentos no perecederos.  Según Koral Flores, una de las integrantes de Otrans Argentina, filial La Plata, “los mismos no fueron suficientes para atender la emergencia alimenticia, y además llegaron cuando habían pasado un mes del aislamiento preventivo y obligatorio”. Y añadió: “nos pidieron direcciones de todas las compañeras y sus teléfonos, sin embargo, trajeron los alimentos a mi domicilio sin hablar antes con la presidenta de la organización”.

En La Plata se aprobó una ordenanza de emergencia en violencia de género que estipula la aplicación de un cupo laboral para personas trans y travestis. “No es técnicamente cupo trans pero se trata de una adhesión virtual”, explicaron desde Conurbanos por la Diversidad.  En el orden municipal, han aprobado ordenanzas de cupo laboral trans y travesti las siguientes localidades: Avellaneda, Lanús, Morón, Almirante Brown, Merlo, Tres de Febrero, San Miguel, Azul, Chivilcoy, Necochea.  En Lomas de Zamora, Hurlingham, La Matanza, Esteban Echeverría, Moreno, Florencio Varela e Ituzaingó se presentaron proyectos, pero no han sido aprobados.

Situación en la ciudad de La Plata

En la ciudad de las diagonales no existen números oficiales que indiquen cuantas personas trans y travestis se encuentran trabajando en la municipalidad. Mía Iroz, es trabajadora de la Dirección de Género y Diversidad, señaló a esta Agencia que en su área, además de ella, trabaja un chico trans, como también 2 chicos trans y una chica trans dentro de la Defensoría del Pueblo.

“En IOMA también hay un chico trans trabajando.  En la cámara de Diputados esta Valentina Pereyra, Laura Moyano y Carola Flores.  En ninguno de los casos ingresaron por la Ley de Identidad de Género, estamos con contratos precarizados, en lugares sin representación y muy hostiles”, comentó Iroz. Y agregó que “los chicos de IOMA ni siquiera pueden acceder a la obra social en la cual trabajan”.

El caso de Valentina Pereyra cobró notoriedad en el 2016 cuando el actual intendente de la ciudad, Julio Garro, la despidió de su puesto de trabajo, sin notificación ni comunicación previa, de forma completamente discriminatoria por su identidad de género.  Pereyra se encontraba trabajando en la municipalidad como personal temporario mensualizado, modalidad de contratación que provoca una manifiesta precariedad laboral.

 El Juzgado en lo Contencioso Administrativo nº4 de La Plata dictaminó una medida cautelar, que obligaba al municipio a reintegrar su puesto laboral. Sin embargo, el proceso seguiría y llegaría hasta la Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires. El máximo órgano judicial de la provincia falló a favor de la trabajadora municipal, sin embargo, ella ya no trabajaba ahí, por tanto, la decisión ya no aplicaba. Aunque sí sentaría jurisprudencia y un precedente para otras mujeres trans y travestis que están trabajando en relación de dependencia en el Estado, y que puedan llegar a tener algún tipo de problemas discriminatorios o persecutorios.

El accionar arbitrario y discriminatorio del intendente macrista no era casual. Durante su campaña política en el 2015, en declaraciones con 221 Radio, arremetió contra las personas trans diciendo que no se le ocurriría “darle un trabajo a un travesti cuando en nuestra ciudad hay madres y padres con hijos que tienen hambre. Es una locura”. También afirmó que podría darles “una mano desde lo psicológico, desde lo médico”, dando a entender que las personas trans padecen alguna enfermedad por su identidad autopercibida.

Por qué una ley de Inclusión laboral formal para travestis y trans

Las personas travestis y trans son uno de los colectivos más vulnerados en el país. Las organizaciones que presentaron el proyecto de ley, entienden que la discriminación estructural que sufren las personas trans para el ingreso, permanencia y desarrollo en el mercado laboral formal sólo puede comenzar a revertirse con políticas de discriminación positivas como la que representa esta iniciativa. De allí la necesidad imperiosa de avanzar del reconocimiento estatal a la inclusión social efectiva por medio de políticas activas y afirmativas.

Dentro del proyecto se cita a la Convención Americana sobre Derechos Humanos, más conocida como el Pacto de San José de Costa Rica; también Ley Nacional 23.054 aprobada el 1° de marzo de 1984, que establece en su art. 24° que “Todas las personas son iguales ante la ley. En consecuencia, tienen derecho, sin discriminación, a igual protección de la ley”.

Asimismo, se hacen eco del  Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, también Ley Nacional 23.313 aprobada el 17 de abril de 1986, que dispone en su art. 2° que “Los Estados Partes en el presente pacto se comprometen a garantizar el ejercicio de los derechos que en él se enuncian, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social”.

De la misma forma, citan el art. 14° bis que establece: “El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor, jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción en un registro especial”.

En lo referido a la inclusión laboral de personas trans y travestis existe en el país la Resolución 164/2016 de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, la cual en su art. 1° establece que, “Con el fin de promover la igualdad real de oportunidades en el acceso al empleo público, reservará una proporción no inferior al DOS POR CIENTO (2%) de la totalidad de la planta de personal para personas trans, travestis, transexuales, transgénero e intersex que reúnan las condiciones de idoneidad para ocupar el cargo”. 

Las personas trans y travestis son víctimas de rechazo, marginación y violencia brutal desde una temprana edad, sufriendo violencia en el seno familiar y la expulsión del hogar durante la adolescencia, así como de instituciones educativas, siendo forzadas a actividades de subsistencia que las mantienen en la línea de pobreza, lo que contribuye a su criminalización y estigmatización.

Desde la Liga y la CFTT consideran que esta ley es un homenaje a todas las compañeras trans asesinadas por su identidad y/o expresión de género. Según el informe del Archivo de Memoria Trans, 72 mujeres trans y travestis murieron en el país durante el 2019. Uno de esos travesticido sucedió este año en la ciudad de La Plata. El sábado 1º de febrero Roberta Carabajal estaba en la esquina de 1 y 62 cuando fue atacada por dos hombres que le propinaron cuatro puñaladas y escaparon. Sus compañeras la llevaron al Hospital San Martín, donde falleció minutos después.

La presidenta de la CFTT Claudia Vásquez Haro, considera que la Ley Lohana Berkins “es de vital importancia para que las personas trans y travestis podamos tener trabajo y una vida digna. Pensamos en la inclusión porque históricamente hemos sido excluidas. Esta Ley nos va a permitir desarrollar nuestro propio proyecto de vida como cualquier otro ciudadano o ciudadana, teniendo en cuenta que el acceso al trabajo nos permite la autonomía económica, por ejemplo, para que cuando tomemos la decisión de asumir nuestra identidad de género contemos con un ingreso y no quedemos en situación de calle o al arbitrio de las muchas violencias que se ejercen sobre nosotras”.

El proyecto de ley lleva el nombre Lohana Berkins (1965-2016), referenta travesti nacida en Pocitos, provincia de Salta. Histórica dirigente del colectivo trans, que fundó en 1994 la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual (ALITT), desde donde impulsó la visibilización del derecho a la identidad de género y fue una de las principales impulsoras de la Ley de Identidad de Género aprobada por el Congreso Nacional en 2012.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *