1° de mayo: Resistencias, estrategias y subsistencia

Día de les Trabajadores

Por Aradia García para Agencia Sudaka

La historia argentina nos lleva a pensar esta jornada en una serie de significados y significantes: el Día del Trabajo, indudablemente, es asociado al Peronismo y la conquista de derechos de los sectores populares. Este movimiento social y político que, con el fin de abogar por la justicia social, conquistó la jornada laboral de 8 horas, las indemnizaciones por despido, el aguinaldo y las vacaciones pagas.

Esto planteó un avance en términos de igualdad de oportunidades. Algo que, a la derecha, a la oligarquía nacional y liberal de ese entonces, la de los años 40, incomodó y aún sigue incomodando, porque los apellidos siguen siendo los mismos.

¿Dónde están los derechos laborales de la comunidad travesti trans?

A más de un mes del dictamen en comisión del proyecto de Ley de Cupo e Inclusión Laboral Travesti y Trans, Diana Sacayán Lohana Berkins , impulsado por Diputadas Peronistas y Kirchneristas, y por organizaciones sociales afines al Frente, continuamos manifestando una de las demandas urgentes que tiene nuestro colectivo travesti y trans: es el acceso al trabajo, entendiéndose el empleo formal como eje ordenador para la construcción de una ciudadanía plena.

Sin embargo, y sin dejar de reconocer la importancia y la trascendencia de esta decisión política, es menester pensar por qué llegamos a tener la necesidad de una ley de este tipo. Recordemos que si bien, las estadísticas no son oficiales, hay datos de las organizaciones de diversidad sexual, que dan cuenta que el 91% de las personas travestis y trans no tienen trabajo registrado. Y un 85% ejerce o estuvo en situación de prostitución como única forma de supervivencia. Muchas veces, este entramado de vulnerabilizaciones se traduce, para esta población, en una expectativa de vida que oscila entre los 32 y los 35 años. Una cifra que apenas se acerca a la mitad del promedio de expectativa de vida para las personas cis en la región.

Por otro lado, el Presidente de la Nación Argentina, Alberto Fernández, haciendo uso de sus facultades, emitió el Decreto de Necesidades y Urgencias (DNU) 721/20, mejor conocido como Decreto de Cupo Laboral Travesti Trans, el cual establece la reserva del 1% de los puestos laborales para personas travestis y trans que ingresen a la Administración Pública Nacional. Sin embargo, hemos tenido la vasta experiencia de saber que, un decreto quita a otro decreto; y es por eso que, las organizaciones de la sociedad civil, exigen que la ley pase por el Congreso.

Organización colectiva y cooperativismo

Sabemos que no estamos solas ni soles, y estamos convencidas de que la salida es colectiva. Las militancias, el trabajo constante y el acompañamiento en territorio, y los diferentes modos de organización político sociales nos lo dejan claro. Una de esas estrategias colectivas son las experiencias cooperativistas y los emprendimientos de gestión horizontal. Por caso, la cooperativa de peluquería travesti y trans, Las Charapas, y la cooperativa textil Nadia Echazú son faros para pensar en la creación, el surgimiento y el alcance que tiene el trabajo colectivizado.

Nombrar estos espacios se transforma en un imperativo cuando podemos reconocer que sus integrantes, supieron incorporarse a las cooperativas para romper el sentido común que hay en la sociedad respecto a nuestras identidades. Para que una travesti, con la misma capacidad de trabajo que cualquier otre peluquere, pueda desarrollar su trabajo de la misma manera que cualquier profesional. Trabajo gestado en un otro modo de gestión y producción superador de las relaciones de dependencia que, amén de las condiciones de precarización siempre vigentes, se nutren de estigmatización, discriminación y segregación cuando no indiferencia.

En este sentido, en 2016 cuando se creó la cooperativa Las Charapas, el impulso fue dar respuesta ante una crisis económica que el Macrismo había planificado e implementado para seguir empobreciendo a la mayoría del Pueblo, mientras los sectores más favorecidos, seguían acrecentando y concentrando cada vez más y más riquezas. Lamentablemente, las políticas económicas de ese momento obligaron a cerrar este genuino emprendimiento social. Sin embargo, es destacable la participación ciudadana de nuestras identidades. Si bien, se nos ha configurado como sujetxs abyectos de esta sociedad, hemos podido re-doblar nuestra apuesta y estar presentes, por ejemplo, en la lucha contra las adversidades que se exacerbaron durante la pandemia.

También para la Cooperativa Nadia Echazú, uno de sus principios rectores ha sido la organización como motor de resistencia. La primera empresa social gestionada por travestis y trans que hoy, está produciendo, a partir de un convenio, kits Covid: barbijos, batas y artículos textiles de protección para personal de salud de los hospitales de la provincia de Buenos Aires.

Tra(V)ajo y políticas públicas

El Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, ha impulsado, desde hace un tiempo, una serie de políticas públicas pensadas en clave de inclusión social. Se trata de los programas conocidos como el ex Ellas Hacen, el Potenciar Trabajo; y recientemente, se ha sumado a esta serie de propuestas, el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad lanzando el Programa Producir: se trata de una medida que contempla la asistencia para la creación o el fortalecimiento de proyectos productivos de mujeres y personas del colectivo TLGIBNB en situación de violencia de género, para garantizar su autonomía económica.

Estos programas se transforman en una política de acompañamiento e independencia, que apuesta a promover el desarrollo productivo de sus usuaries. Además, han servido como un instrumento para las disidencias y las mujeres, intentando garantizar una independencia económica porque sin ella, no se puede abordar un proyecto de vida. En este sentido, se ha disputado los lugares de pertenencia, y el rol socialmente asignado a estos grupos, configurando estos planes sociales, como un vehículo emancipador que garantice y posibilite vías de crecimiento y desarrollo personal y comunitario.

Por todo esto, es imperiosa la necesidad de una inserción real al trabajo formal, en cualquier rubro, no sólo aquellos históricamente designados por el héterocispatriarcado. El colectivo travesti y trans ha mostrado una vez más como la organización colectiva, han sido claves para afrontar esta situación tan particular. Pero la verdadera inclusión será poder elegir en qué area queremos desarrollar nuestras trayectorias laborales y profesionales, poder hacerlo en las condiciones que indica el marco normativo y ser parte de todo el gran campo de trabajadores y trabajadoras de la nación que día a día luchan por el fortalecimiento y el respeto a las condiciones dignas de trabajo para todes.

Entonces, hoy les invitamos a una lectura comunitaria y participativa, donde quede reflejado el avance en materia acceso al trabajo hecho por el cooperativismo disidente, y también pensar la inserción laboral trans. Porque como dijera Lohana Berkins “Sin más demora, ley de cupo e inclusión laboral, ahora”.

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