Aniversario N°14 del Fondo de Mujeres del Sur

Por Redacción Agencia SUDAKA TLGBINB

Desde el año 2007, la fundación Fondo de Mujeres del Sur (FMS), a través del financiamiento y acompañamiento a organizaciones, trabaja para fortalecer las redes de mujeres y personas LBTIQ+ en Argentina, Paraguay y Uruguay. Fue fundada por las activistas feministas Mabel Busaniche, Estela Díaz, Susana Chiarotti, Cecilia Canevari y Marta Alanis. Con posterioridad, se sumaron Carmen Colazo, Carmen Beramendi, Ana Falú y Liliana Hendel.  Durante los años 2011 y 2012 contó con la participación de la activista y referenta travesti Lohana Berkins, quien formó parte del Consejo Directivo. En la actualidad el FMS financia y acompaña a 40 organizaciones de la subregión.

En la siguiente nota hablamos con Natalia Milisenda, coordinadora del programa Nuestros Derechos, Nuestro Orgullo; Virginia Bolatti, coordinadora institucional y Luz Alquilante, actual Directora Ejecutiva del FMS sobre las dificultades y estrategias que desplegaron durante la pandemia, los hitos más importantes que marcaron el rumbo de la fundación y un repaso sobre de las transformaciones que fueron produciéndose durante toda su trayectoria.

Nuestros Derechos, Nuestro Orgullo: Dificultades y estrategias en tiempos de pandemia

El programa “Nuestros derechos, nuestro orgullo” promueve el fortalecimiento de la diversidad y se aboca en gestar una cultura que propicie los derechos del colectivo LBTIQ+. Natalia Milisenda, que se desempeña como coordinadora de este espacio,  explicó que, en principio, estaba enfocado en la entrega de donativos y acompañamiento técnico-político a través de visitas, encuentros y talleres de formación que se realizaban todos los años: “Lo que el Fondo siempre buscaba era favorecer el encuentro de todas las organizaciones de un programa o de varios programas,  porque esos intercambios generan lazos que en la primera etapa de la implementación son palpables”. La entrevistada sostuvo que a través de estos encuentros las organizaciones se conocen, generan vínculos entre activistas y activistes lo que favorece las articulaciones y alianzas de diferentes actividades de apoyo entre ellas.

Pero la pandemia fue un gran freno a esa estrategia de acompañamiento. Natalia explicó que se tuvieron que adaptar a la virtualidad, a las nuevas tecnologías y al ritmo que esta coyuntura tan particular imprimía a sus acciones. Al respecto, señaló que esta modalidad arrojó, a la vez, oportunidades y limitaciones: “los límites de la virtualidad fueron que las relaciones humanas no se plantean y profundizan del mismo modo. Dentro de las potencialidades, pudimos amplificar la llegada y la cantidad de personas que pudieron participar de esos encuentros o formaciones virtuales”.

En este contexto, el FMS tuvo que cancelar la convocatoria planificada para lanzarse entre marzo y abril del 2020. Natalia relató que no querían generar la necesidad de encuentro y de reunión en un momento en que todo el mundo estaba encerrado. “En el periodo en el que no abrimos la convocatoria pero que la estábamos pensando, varias organizaciones piden fondos para ayuda humanitaria, para compra y entrega de alimentos, sobre todo, para personas travestis y trans”. De los tres apoyos otorgados, dos fueron en Paraguay y uno en Argentina, cuya única condición impuesta era que fueran organizaciones que pudieran articular con el resto de las co-partes.

Al tiempo decidieron abrir la convocatoria, orientada en el contexto de pandemia a organizaciones de base territoriales -con y sin personería jurídica-, que pudieran planificar proyectos que directamente abordan la situación que se estaba viviendo: “en ese primer periodo de apoyo, entre mayo y julio del 2020, muchos proyectos se enfocaron en la compra de alimentos y productos de higiene, en la entrega de ayudas a diferentes compañeras; y proyectos de acompañamiento de determinadas situaciones, fundamentalmente, de salud ya que muchas organizaciones nos decían que el acceso a la salud se había complicado, entonces las compañeras con VIH no podían acceder a los tratamientos”, explicó Natalia.

ACTUALIDAD: Situación de las personas trans y no binaries durante el ASPO (sudakatlgbi.com.ar)

Si bien el espíritu del Fondo no es este, aclara Milisenda, como fue una necesidad demandada por las organizaciones tuvieron que incorporar una variable posible, ya que uno de los enfoques de la fundación es la flexibilidad a las exigencias que se expresan desde los territorios. También resaltó que el FMS en contexto pre-pandemia venía apoyando a 16 organizaciones, después fueron 34 y ahora en la renovación son 40 organizaciones: “fue un salto cuantitativo y cualitativo para nosotras”, expresó.


Carmen Colazo, Ana Falú, Alicia Soldevila y Mabel Busaniche, consejeras, junto a parte del equipo del FMS en la Reunión Anual del Consejo del FMS (2019)

Desafíos y expectativas de cara al futuro

Natalia Milisenda, relató que están elaborando un informe sobre cuál fue el impacto en las organizaciones que apoyaron durante el 2020 y 2021 en relación a la pandemia y cuales son las perspectivas post-pandemia, que colaborará a continuar y encarar el Programa hacia el futuro.

Explicó, además, que otro de los temas que definieron como prioritario es sobre las políticas de cuidado y autocuidado de activistas: “queremos generar espacios propicios para que las y les activistas tengan un espacio de relajación, para que puedan desconectar, y que no todo lo que plantea el Fondo sea una cuestión de ´hablemos, discutamos y reflexionemos sobre tal tema’, sino que incluya otras miradas”.

Asimismo, reflexionó sobre la importancia de la presencialidad con las organizaciones: “el encuentro presencial teje otro tipos de vínculos: conoces más a las organizaciones, compartís reuniones, comidas, convivís varios días, se generan relaciones de más confianza y amistad”; y finalizó, “esto ha cambiado mucho en estos dos últimos años”.

Hitos que marcaron al FMS

Virginia Bolatti es politóloga y se incorporó en el año 2012, de manera voluntaria, para colaborar en el FMS. Con el tiempo, empezó a formar parte del equipo de trabajo. En una mirada retrospectiva, pudimos repasar algunos de los hitos más importantes para el Fondo a catorce años de su fundación.

Entre los años 2011 y 2012, la activista y referenta travesti Lohana Berkins trabajó como Consejera: ”fue un hito importante en términos de poder nutrir con su mirada, con su personalidad, con su impronta las discusiones hacia dentro del fondo”, recordó Virginia.

Asimismo, remarcó la oportunidad que significó poder ampliar y consolidar los equipos de trabajo. Sin ir más lejos, hasta el año 2013 la fundación contaba con colaboradoras en Argentina, pero sus acciones de acompañamiento y asesoramiento tambipen estuvieron dirigidas a países hermanos: Uruguay y Paraguay. “En el 2013 empezamos a construir nuestro primer equipo en Paraguay, fue importantísimo porque si bien somos países cercanos con muchas similitudes, cada país tiene su contexto, sus historias y trayectorias, su idiosincrasia, sus diversidades. Fue importante para nosotras poder comprender mucho mejor nuestra estrategia de trabajo. Hoy ese equipo tiene 4 compañeras, una oficina, etc”. Con el tiempo, también pudieron contar algunas colaboraciones en Uruguay que trabajarán para fortalecer la institucionalidad del Fondo en ese país: “esto sirve para poder comprender mejor los movimientos feministas de cada país y para poder tener un pulso más cercano de los contextos políticos económicos y sus coyunturas particulares”, sostuvo la coordinadora institucional.


Activistas de Argentina, Uruguay y Paraguay reunidxs en el Encuentro del programa Nuestros Derechos, Nuestro Orgullo (Salta, 2019) – Natalia Roca para el Fondo de Mujeres del Sur.

Desde los inicios, el FMS posee distintas donaciones de fundaciones, organismos multilaterales y gobiernos que proveen apoyo financiero y acompañamiento técnico-político a los movimientos feministas de mujeres y personas LBTIQ+. En ese sentido reconoce otro hito importante que, en el año 2014, diseñaron una estrategia concreta de movilización de recursos locales a través de campañas de diálogo directo en la vía pública: “se empieza a cocinar esta idea con una consultora que después pudimos ir creciendo estratégicamente […] tuvimos un periodo de aprendizaje, fue una estrategia que se gestó de a poco y fue fortaleciéndose muchísimo”, explicó Virginia. Hoy, no solamente cuentan con donantes individuales locales sino que consiguieron fondos internacionales.

También resaltó otro hecho significativo cuando, en el año 2016, tuvieron la oportunidad de aplicar a un financiamiento del Ministerio de Holanda para implementar un proyecto regional en toda Latinoamérica: “Liderando Desde el Sur”. Este programa sigue vigente en su segunda fase, y según Virginia implicó “un esfuerzo descomunal”. En principio, por el hecho de poder acceder a los recursos, después por la envergadura y la magnitud de la iniciativa: “fue un desafío en términos humanos, técnicos, políticos y de todo tipo”. También relató que implicó un gran esfuerzo la implementación y que  tuvo un resultado muy positivo.


Ana Falú junto a parte del equipo ejecutivo en la Reunión Anual del Consejo del FMS (2019)

Finalmente, no quiso dejar pasar un acontecimiento muy trascendentes en términos institucionales. En el año 2020, y después de muchos años de esfuerzo y trabajo sostenido, concretaron el tan ansiado objetivo de tener su propia casa, en la ciudad de Córdoba donde hoy funcionan las oficinas operativas y administrativas de Argentina.

Transformaciones del FMS desde su inicio hasta la actualidad

Sobre este eje, charlamos con Luz Alquilante, actual Directora Ejecutiva del fondo, quien reflexionó:  “el FMS es por sobre todas las cosas una organización feminista, que se debe al movimiento de mujeres y de la diversidad en nuestra subregión, que pedía que existiera un fondo que movilizara recursos para los movimientos en Argentina, Uruguay y Paraguay”. Y añadió,  “también se debe al liderazgo político de las fundadoras, que tuvieron la visión política en el momento justo de conseguir los mínimos recursos que se necesitaban para poder abrir un Fondo más de este lado del planeta. Hoy ya somos 40 organizaciones en todo el mundo como parte de una red que nos nuclea”.

Tejer y tensar la Red. EnRed.Ar (sudakatlgbi.com.ar)

Luz sostuvo que la misión política del FMS sigue intacta, el espíritu con el que se creó las sigue guiando. “Contamos con un equipo de alto desempeño que hace honor a ese fin grande y noble para el cual fuimos creadas: movilizar recursos financieros y brindar acompañamiento técnico político a organizaciones lideradas por mujeres y personas LBTIQ+ en situación de mayor desventaja política, social, económica y medioambiental en nuestra subregión”.


Activista de Asociación Trans del Uruguay (ATRU) – Natalia Roca para el Fondo de Mujeres del Sur (2019)

Sostiene, en consonancia con Natalia Milisenda, que a 14 años de la creación del FMS no son la misma organización en términos cuantitativos: “Hemos dado un salto exponencial, hemos crecido a pasos agigantados, guiadas por esa misión que nos sostiene”. Resalta que en el año 2008 el apoyo se había logrado a 15 organizaciones copartes y, al año siguiente, “pudimos apoyar 20, luego 30, 40, 50 hasta poder apoyar a más de 120 por año, en estos últimos 4 años; y cerrar el 2020 con 159 grupos y 210 iniciativas apoyadas. Empezamos en 2007 con un equipo muy pequeño de 2 a 4 personas, hoy somos 27 y cerraremos 2021 siendo 29”, puntualizó.

Por último afirmó que el FMS es una organización innovadora: “estamos todo el tiempo innovando, adaptándonos al contexto, respondiendo a las necesidades y demandas de los movimientos de mujeres, feministas y de la diversidad”; y agregó: “Todos nuestros sueños se fueron logrando en estos últimos 5 años, y todo esto fue posible porque tenemos un equipo altamente comprometido, unas consejeras que nos motivan a soñar en grande y alianzas en la región que nos permiten trabajar colaborativamente hacia sociedades más inclusivas, más igualitarias, más sostenibles”.

El Fondo de Mujeres del Sur tiene una mirada multidimensional, las personas que lo componen poseen diferentes trayectorias, algunas provienen de la militancia feminista y/o social, otras del ámbito académico, algunas de los medios de comunicación. Son abogadas, politólogas, economistas, comunicadoras, entre otras profesiones. Asimismo, la fundación es una de las pioneras en la región que ha implementado un tipo de estructura diferente en el área de dirección. En el año 2019, junto a Luz Alquilante en el rol de Directora Ejecutiva, el directorio se complementa con Virginia Bolatti como Coordinadora Institucional y Laura Leonelli como Coordinadora de Recursos Internacionales. Desde hace 14 años, el Fondo se destaca por su trayectoria, militancia, organización y espíritu solidario.


Laura Leonelli Morey, Luz Aquilante y Virgina Bolatti – Natalia Roca para el Fondo de Mujeres del Sur.

Dentro de las últimas producciones que pueden consultarse en el sitio oficial de la fundación son los recientes materiales desarrollados: “Activismos en tiempos de pandemia”, una sistematización y análisis de estrategias feministas implementadas por organizaciones apoyadas por el Fondo de Mujeres del Sur durante la emergencia del covid-19 y; “Fondo de Mujeres del Sur, una historia de movilización, recursos y organización”, un documento que condensa su historia en la voz de sus protagonistas.

Podés descargar de forma gratuita estos materiales en los siguientes enlaces:

👉https://www.mujeresdelsur.org/wp-content/uploads/2021/04/2021-04-09_Informe-activismos-en-tiempos-de-pandemia.pdf

👉https://www.mujeresdelsur.org/wp-content/uploads/2020/12/Fondo-de-Mujeres-del-Sur_Una-historia-de-movilizacion-de-recursos-y-organizacion.pdf

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