Celina Esteban, Jefa de Residentxs: “Lo mejor que me pasó es darme cuenta de todo lo que logré en mi vida”

Por Casandra Sandoval para SUDAKA TLGBI

Celina Alejandra Esteban es una mujer trans y es enfermera profesional. Vive en Ituzaingó, provincia de Buenos Aires. En el 2017 se recibió, e inmediatamente, rindió el concurso para las residencias en CABA de Capital Federal y se adjudicó para el cargo de residente en enfermería general, integral y comunitaria en el Centro de Salud Nº 7 de Villa Lugano, perteneciente al Área Programática del Hospital Santojanni.

Actualmente, se encuentra en el tercer año de la residencia y el reglamento interno de la institución, le permitió postularse para como “Jefa de Residentxs”, aunque no haya terminado aún su trayecto formativo. Ella reunió todos los requisitos exigidos y, el pasado viernes, obtuvo el 100% de los votos para ocupar el cargo convirtiéndose en la primera mujer trans en acceder a esa posición.

En una entrevista exclusiva para SUDAKA TLGBI, Celina Esteban nos cuenta cuáles fueron las dificultades que tuvo que atravesar como enfermera trans y las estrategias que la llevaron a ganar ese puesto de trabajo en una institución pública de salud.

El despertador suena a las 4 de la mañana, como todos los días. Celina Alejandra Esteban pega un brinco y se alista apresurada de la manera más correcta posible para poder viajar y llegar a horario. Ella sabe que la puntualidad es una exigencia de las tantas que debe seguir cumpliendo. Dos colectivos y un tren la ayudarán a efectuar esa tarea. Dos horas interminables de viaje que sabe aprovechar muy bien. Mientras viaja piensa, planifica y sueña. Pero de algo está segura: desde hace unos días, es la Jefa de Residentxs elegida por todas sus compañeras.

!Es una felicidad enorme haber llegado a la Jefatura! En realidad, es una felicidad enorme muchas cosas: haber tenido una familia que me acompañó desde muy chica, lograr terminar los estudios, recibirme de enfermera e ingresar a Residencias”, expresa con emoción Celina, mientras se cambia y prepara el equipo de protección personal contra el COVID-19. “Lamentablemente, para llegar al cargo, tuve que atravesar muchos obstáculos porque desde la parte jerárquica de la jefatura actual de la Residencia me discriminaron muchísimo, siempre intentando bajarme del puesto”, asegura.

¿Cuáles fueron esos argumentos para intentar bajarte del puesto al que llegaste?

Se llegó a decir que “un travesti” bajaba el estatus de la Residencia. Al día siguiente hablé con la Jefatura actual e informé que había realizado las denuncias ante INADI, a la Defensoría del Pueblo y a la Fiscalía, pero también les dije que no seguiría con las denuncias. Que lo único que quiero es que me respeten y no me discriminen y que me dejen trabajar tranquila. Pero la compañera a cargo de la Jefatura hizo un escándalo, me dijo que me vaya, que yo la estaba amenazando (tengo testigos de médicas generalistas) Pero todo el centro de salud me apoyó, el director del mismo informó todo lo ocurrido al hospital y, así, avancé con mi postulación y gané…

Dame un ratito que preparo el desayuno”.

En ese momento, prepara un café bien caliente y ríe. Sabe por experiencia que todos los días son diferentes porque las actividades son diferentes cada día. Y hoy, con el plus de la periodista travesti que le hace una entrevista. Pero a ella no le molesta, todo lo contrario, entiende de la importancia de visibilizarse.

Otro punto no menor es que somos dos compañeras del mismo año que reunimos los requisitos necesarios”, continúa. “La calificación (nota puntaje 8 de promedio) y los requisitos para poder postularnos. Mi compañera renunció a la postulación, por lo tanto, era la única que tenía todo lo necesario para postularme. Pero inventaron otra postulación de un compañero a quien le dibujaron el puntaje, armaron toda una cosa turbia para que mi compañero pueda competir y, aun así, gané el puesto con el cien por ciento de los votos de todas mis compañerxs, de todos”.

Ella asegura que estas situaciones las vive desde siempre, “pero llegué a un punto de hartazgo. Cuando cursaba la secundaria tuve que dejar en varias ocasiones por el hecho de que mis compañeros me agredían. Y tuve que terminar mi formación en el turno noche, ya de grande, por todas estas discriminaciones. Hoy en día, yo digo basta porque tenemos lugares donde nos escuchan, donde podemos hacer las denuncias y decir basta. A nadie le tiene que importar mi orientación sexual o mi identidad de género, lo que importa es que soy una profesional y mi identidad no limita mis capacidades”, afirma Celina Alejandra a esta agencia.

¿Cuáles serán tus tareas y nuevas funciones a partir de ahora?

Si bien soy la jefa electa, tengo que esperar que la actual se retire y eso sucederá en 3 meses, aproximadamente. Ahí recién asumiría el cargo. Igual tengo que ayudar a formar al residente, acompañarlo, gestionarle las rotaciones (nosotros rotamos en los consultorios) de las médicas, de las pediatras, hacemos cursos para vacunatorios, hacemos postas de salud, armar programaciones mensuales de trabajo, muchas tareas, y aprendemos de todo un poco. Así que la función del jefe es acompañar, guiar y evaluar las tareas de mis compañerxs”.

En la carrera de enfermería, los años de residencia son tres. El de médicx tiene otra duración. El proceso de residencia implica una especialización, entre otras áreas, en Perinatología, Cuidados críticos, Emergentología, Pediatría, y/o Residencia Integral, General y Comunitaria -enfermería generalista. Esta última ha sido la especialidad elegida por Celina Esteban.

¿Algunas veces te sentiste sobreexigida por ser una mujer trans, sobrecargada de tareas y con la obligación de demostrar que sabés y que podés hacer más que lxs demás?

Este año noté que se hicieron varias diferencias conmigo de parte de la jefatura. Por ejemplo, tengo que esperar que la jefa actual termine su contrato y, desde la coordinación tanto como de la jefatura, se me exige hacer tareas de jefa y encargarme de mis compañeros cuando no debería ser así. Uno de los requisitos que se pide para postularte es que presentes un proyecto, y yo puse un montón de cosas que actualmente no se están haciendo (una forma de recuperación) …la residencia está muy caída, no tiene preparación académica como debería ser y yo propuse eso, que retomemos las clases a la tarde para capacitar a mis compañeras porque además es lo que me pidieron. Entonces, me dicen que ya puedo poner en práctica mi proyecto, y yo siento que me están sobrecargando de tareas ya que, por otro lado, ¡tengo que terminar de cursar el tercer año! Mi contrato no empezó, pero lamentablemente tengo que agachar la cabeza y hacerlo porque parece que no se puede decir nada, decís algo y es peor, te quejas y es peor. Creo que todo lo hacen adrede para agotarme, cansarme y de esa forma renunciar y alejarme.

Parece una ironía que una mujer trans hoy evalúe y supervise las tareas y funciones de lxs demás colegas en un centro de salud cuando, históricamente, las personas trans no hemos tenido acceso a la salud integral como corresponde. ¿Qué pensás sobre esto?

Si, totalmente pero también lo veo como una gran oportunidad para poder evaluar a mis compañeros en el trato con el paciente. Con esta pregunta pienso que, si mis colegas tratan así (con discriminación como lo hicieron conmigo) no quiero imaginarme cómo tratarían si tuvieran en frente a una paciente trans (…) Uno de los temas de mi proyecto es que en el centro de salud se trabaje el tema de la diversidad, porque lo que veo es que todos mis colegas son luchadores de la igualdad. Es un orgullo este equipo y es mi intención como jefa de residentxs poder captar a toda la población trans del Área Programática que me toca y poder integrarlas al centro de salud”.

Asegura que sentir el apoyo de todas sus compañeras fue lo mejor que pudo pasarle en el camino hacia lograr sus objetivos. “Lo mejor de todo esto que me pasó es que me sentí muy apoyada, me sentí muy parte y, a veces, una misma no se la cree. Una misma no ve sus propios logros, me sirvió para darme cuenta de todo lo que logré en toda mi vida. El apoyo del centro de salud fue impresionante, el apoyo del Director Guillermo Fernández (es un gran profesional y una gran persona), de las médicas generalistas, en especial Marina, Natalia, Eugenia, Marisa, la gente de trabajo social. Principalmente, agradecer a mis compañeras de residencia que me votaron. Lo mejor de todo es ser parte de este gran equipo de profesionales que atienden a la comunidad”.

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