Colombia: incremento de crímenes de odio hacia personas trans

Por Christian García para Agencia SUDAKA

Según la Red Comunitaria Trans, durante el 2020 hubo 32 víctimas de travesticidios y transfemicidios en el país colombiano y, según consta en el informe de la Defensoría del Pueblo de Colombia, en total hubo 76 crímenes contra miembros de la comunidad TLGBINB. 

Uno de los casos que más llamó la atención de la sociedad y que incrementó la tensión con el Gobierno de Iván Duque Márquez en el 2020 fue el asesinato de Juliana Giraldo. El femicida fue condenado recién hace unos días. Se trata de un soldado del Ejército Nacional Colombiano y aunque las pericias indican que, al momento del hecho, se encontraba bajo el efecto de algunas drogas, lo realmente grave y preocupante es que la investigación se vio entorpecida por los intentos de encubrimiento de sus propios compañeros y autoridades de la fuerza armada, además del registro de hostigamiento que ya venía soportando Juliana por parte de este grupo de soldados.

El día de ayer, esta agencia dio a conocer la captura de Osneider Rafael Rodelo Gómez (31) acusado de asesinar a Melibeth Yuliza Marchena Fontalvo (44) en el municipio de Fundación Magdalena. La mujer fue asesinada el jueves 15 de abril en la parte trasera de su vivienda, en el barrio Los Laureles de Fundación, luego de que vecinos alertaran a las autoridades por el sonido de disparos. Si bien su captura fue rápida, en relación a lo que suelen durar los pedidos de justicia para el colectivo travesti y trans, no podemos no alarmarnos frente al incremento de crímenes transodiantes que se vienen realizando en Colombia, cuyas estadísticas, no oficiales, indican una exacerbación de la violencia y vulenerabilidad que, en tiempos de pandemia y confinamiento, se ha recrudecido.

Otro de los casos resonantes marcado por la injusticia y la discriminación, fue la muerte de Alejandra Monocuco (39). Los médicos se negaron a darle asistencia médica con excusas discriminatorias y serofóbicas. Al igual que Alejandra, Estefany (conocida como “Chispita”), que repitió su historia siendo ignorada por el estigma y el desprecio que algunos profesionales de las instituciones de salud tienen hacia aquellas identidades que no encajaron con “la norma”. Alejandra y Estefany no ingresan en el conteo de travesticidios y transfemicidios. Sin embargo, seguimos hablando de muertes evitables. ¿Cuántas víctimas en total sumaría así Colombia?

En lo que va del 2021 la situación parece empeorar. En los dos primeros meses, se reportaron 5 crímenes contra compañeras travestis y trans. Si bien la pandemia dificultó la situación socio-económica del colectivo trans en Latinoamérica, también desnudó la falta de políticas públicas por parte del Gobierno colombiano para frenar y combatir estos crímenes de odio.

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