Falta de atención en la salud a travestis y trans en el penal de Florencio Varela

Por Gonzalo Carranza

En estos momentos travestis  y trans, quienes padecen enfermedades crónicas  reclaman la falta de atención médica y de personal autorizado que les brinden contención y resguardo. Desde OTRANS ARGENTINA denuncian la ausencia del Estado con las compañeras travestis y trans que se encuentran privadas de su libertad en la Unidad Penal 32. Asimismo  las denunciantes manifiestan que la Unidad no les da ninguna respuesta y viola sus derechos humanos. Cabe destacar que El habeas corpus de Damaris Becerra, quien murió en la cárcel de Varela,  presentado en 2017 por OTRANS tuvo el aval del juez Eduardo Eskenazi y se encuentra en investigación a causa de las reiteradas violaciones de DDHH que la llevaron a la muerte.

Las travestis y trans que denuncian, prefieren resguardar su identidad por posibles represalias, o la extorción de ser trasladadas al penal de  Sierra Chica. Denuncian la ausencia y el transodio, por parte del personal penitenciario en la Unidad 32 de Florencio Varela. Donde actualmente se encuentran alrededor de 60 travestis y trans en un penal de hombres y aclaran que cada vez que tienen una urgencia médica “nunca hay médicos, ni enfermeros, ni muchos menos medicamentos” siendo así un extremo abandono a sus personas por parte del Estado. “Ya murieron dos chicas en este penal por ser travestis o por tener HIV. No nos quiere atender el infectólogo que viene una vez por semana y si estamos graves nos quedamos tiradas en la cama”. 

Desde 2017 el hacinamiento y el abandono por parte del Estado,  se cobró la vida de Pamela Macedo Panduro, Angie Velázquez Ramírez y Brandy Bardales Sangam. El último caso fue de la compañera Damaris Becerra, militante por los derechos humanos, quien después de 2 años y 6 meses privada de su libertad en el Penal de Varela, denunció reiteradas veces que no le suministraban su medicación para la enfermedad crónica que padecía hasta que murió. Damaris fue la cuarta trans peruana migrante en morir en 2017 en la ciudad de La Plata. 

“Varias de las mujeres trans que estamos en la Unidad padecemos de enfermedades crónicas o necesitamos atención médica para nuestros cuerpos por las prótesis, sin embargo la mayoría de la veces lo único que nos dan si estamos graves es paracetamol para los dolores” denunció nuestra fuente. Y prosiguió “Cuando nos dan turno en el hospital penitenciario de la Unidad 22 de Olmos nos tienen todo el día y nos vamos sin nada. En ocasiones perdemos el turno en el hospital por falta de custodia femenina para trasladarnos al hospital o porque no hay patrulleros. Así son las cosas”. 

Las denunciantes sostienen “tenemos mucho miedo por la situación que estamos pasando, necesitamos ir al médico para que nos atiendan, nuestras prótesis se encuentran enrojecidas y tenemos mucho dolor”. 

Militantes de la Organización  OTRANS Argentina ya se encuentran en la planificación para la conformación y recaudación de fondos para inaugurar una casa que les brinde atención y alimentos a las trans y travestis de la ciudad de La Plata que se encuentren en situación de extrema pobreza e indigencias, para dar una respuesta ante la indiferencia del Estado y a las instituciones médicas que las  discriminan dejándolas a su suerte. 

Otro caso muy similar es en la cárcel de Sierra Chica. Esta agencia ya publicó con anterioridad que las compañeras trans y travestis están siendo torturadas en buzones. Encerradas y aisladas, en un intento de disciplinarlas por los reclamos que vienen realizando por las violencias que están sufriendo. Violencias que ya denunciaron por este medio, y ante otras instituciones como el INADI.

Se espera que el Estado de alguna respuesta urgente a la situación que sufre la comunidad travesti y trans dentro del sistema penitenciario del país y sobre todo en la provincia de Buenos Aires para que la violencia o el abandono no reine, ni se naturalice  en la vida de las travestis y trans que están privadas de su libertad. Y no se continúe violando sus derechos humanos.  

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