Gestión cultural y arte cuir: El Centro Cultural Kirchner (CCK)

Por Aradia García para la Agencia Sudaka TLGBINB

Una vez más, el Centro Cultural Kirchner, conocido como “El CCK”, está a la vanguardia en temas relacionados al Arte Cuir y Cultura Sudaka. Desde hace 10 días, realiza una serie de entrevistas para el ciclo “Alerta que Camina”. En referencia al cántico popular que surgió desde los movimientos sociales, el ciclo se presentó como una cuenta regresiva hacia el 3 de Junio, jornada del reclamo por Ni Una Menos en el país.

Pensar en el rol que han ocupado las expresiones artísticas y la gestión cultural disidente,  nos lleva a tensionar las ásperas barreras de la hegemonía hetero-cis que construyen un deber ser  cultural. Pensar las expresiones culturales como prácticas situadas, en cuyo origen y proceso de creación intervienen los distintos atravesamientos que confluyen en un momento determinado en una sociedad, nos habilita a entender la cultura como espacio de disputa por esos sentidos que sedimentaron un deber ser que, también, se va a caer.

Para entender cómo y por qué se llevan a cabo todas las producciones artistas en el CCK, hay que comprender que este edificio, ha sido marcado en la Historia argentina. En 1928,  funcionó como el Palacio de Correos y Telégrafos, y es uno de los monumentos arquitectónicos más emblemáticos del país.

En el año 2015, bajo la gestión de la ex presidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner, se decidió restaurar el edificio para preservar y poner en valor un trozo de la historia y de la cultura del país. Esta decisión, fue construir un centro cultural nunca antes visto en la Argentina, que también, significó un homenaje al difunto ex presidente Néstor Kirchner. Anteriormente, la Ley 26.537, declaraba de interés cultural a Ejercicio Plástico, una de las obras más ambiciosas del artista mexicano David Siqueiros, que luego de restaurada, sería inaugurada en 2010 en el Museo del Bicentenario por Cristina Fernández junto al presidente de México. La puesta en valor de la cultura nacional era un asunto de Estado.

En consonancia con lo anterior, hay que destacar que el Presidente Alberto Fernández decidió reactivar este espacio, que fue cerrado durante la gestión de Mauricio Macri. Bajo la órbita del Ministerio de Cultura de la Nación, desde el CCK, se generaron instancias y espacios para que les artistas y artivistas del  colectivo TLGBINB  puedan avanzar en la construcción y producción del arte cuir y cultura sudaka. Ciclos como “NuesTrans canciones”, o “Conmigo sin armarios”, y también el ciclo del 8M  “Nosotras movemos el mundo y lo transformamos”, en el que participó nuestra  traviarca cantora Susy Shock, son ejemplo de estos espacios.

El CCK propone un abordaje interseccional de la cultura, encuentros y concursos de poesía, expresiones populares, artistas de vanguardia, instancias de formación y demás artivistas de Argentina y la región, han sido partícipes del espacio y contribuyen a la difusión y producción de una cultura que no se difunde a todes, el CCK es cultura construida entre todes.

Por todo esto, si la cultura es cuestión de Estado, si el artes es dispositivo pedagógico político, si un artista es (puede ser) resultado de las coyunturas, nace la interrogante:

¿Cuál fue el rol que ocupó y ocupa actualmente, la gestión cultural disidente en el centro cultural Kirchner?

De cara a una nueva jornada del “Ni una menos”,  el Centro Cultural viene realizando una serie de entrevistas en formato podcast, elaboradas desde una perspectiva interseccional, que contempla la identidad de género, orientación sexual e historia de vida. “Alerta que Camina”, es el ciclo del que han participado la reconocida activista travesti y trans muxe, Amaranta Gómez Regalado, Francisca Fernández  Droguett, Jules Falquet, Yolanda Aguilar, Adriana Guzmán, entre otrxs.

Apostar al trabajo artístico y a la cultura disidente, es una apuesta por un  recambio cultural. Para ello, es necesario habitar todos los espacios desde nuestras identidades travestis, trans, lesbianas, interesex, no binaries y bisexuales y todas las identidad sexo/genéricas no normativas. Porque otra cultura, que se construya desde los márgenes, lo sudaka y disidente, es posible.

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