La ecléctica Naty Menstrual y su irreverencia travesti en la literatura

Por Matías David Rodríguez para SUDAKA TLGBI

Es sabido, que Naty Menstrual es provocadora en todas sus facetas y su escritura no es la excepción. La misma que la llevó a ser una de las primeras literatas travestis de renombre en la región. Batido de Trolo, Continuadísimo y Poesía Recuperada, tres obras de lectura necesaria durante estas noches en casa en tiempos de COVID.  

Naty, como otres artistas, enfrenta en la actualidad el desafío de mantener viva la cultura, el arte y la escritura. En una época marcada por plazas teatrales, cinemas y salas de espectáculos cerrados. Con centros culturales, cafés literarios o bares underground, en situaciones críticas. Los mismos que daban abrigo a escritores independientes, autogestives y de editoriales comunitarias, dispuestos a recitar sus poemas ante el público. 

Estos espacios artísticos y literarios, también tenían la función de ser sede de eventos tales como: lanzamientos de libros y revistas; conciertos en directo; debates políticos o conferencias gratuitas. Todos, sin embargo, han sido afectados por las medidas de restricción horaria o, en los peores de los casos, no han podido adaptar sus instalaciones para permanecer abiertos.  

Sin embargo, Naty sabe de supervivencia. Como otras de su comunidad sabe mantenerse en pie aun cuando la realidad juega en contra. En entrevistas anteriores, al referirse al sentido de la literatura, Naty indicaba: “Hay cierta edad en la que te das cuenta de que sos diferente. O peor todavía, te das cuenta de que sos como no tenes que ser. Es entonces cuando me parece que te inventas mundos paralelos para sobrevivir. Y la escritura me parece un mundo muy interesante para eso: para sobrevivir y para vivir otras vidas”. 

La escritora hoy consolidada, comenzó recitando poemas y cuentos en el umbral de los años 90’. Y es finalizando la década, que se muestra en sociedad y ante su público como ella se sentía, Naty Menstrual. Su nombre remite a la cantante española Nati Mistral, nacida en el año 1928, que le sirvió de inspiración, según las propias palabras de Naty, para encontrarse con esa “escritura que se basa en esos periodos femeninos viscerales, que transmiten una emoción en carne viva”.

Vieron la luz

Es a través de estos primeros recorridos y venciendo las barreras de un destino manifiesto, que Naty comienza a llamar la atención de distintos editores que le ofrecieron publicar sus cuentos y poemas. Así lanzaba su primer libro titulado Batido de Trolo”, que vio la luz en el 2005.

Se trata de un conjunto de relatos y poemas que se escabulle entre diferentes temáticas. Con títulos como: “Hoy me vas a coger”, “Te quiero obsceno” y “Yo quiero tetas”, Naty aborda la desconstrucción de la frontera del binarismo, el cuerpo travesti y el canon de belleza, que se espera, cumpla una persona travesti con su transición hacia el género femenino.

A esta primera publicación, le siguió Continuadísimo, en el 2008. Un compendio de relatos gestado desde los márgenes y las posibilidades de construir vínculos y amores en ese contexto. Habla sobre el drama de la realidad, utilizando como recursos el afecto y el humor, articulado con una escritura vivaz, florida y también urbana. 

En este trabajo, la autora presenta un mundo que invierte las reglas y los valores sociales, culturales y sexuales tradicionales. Reflexionando sobre el ideal del concepto de familia; de los roles y prácticas sexuales y de la actitud de la sociedad frente al VIH. Mediante un lenguaje crudo e imágenes ligadas a lo abyecto, la escritora construye el margen desde el cual escribe. 

Naty Menstrual, alguna vez dijo: “Cuando te portas de una manera, cuando en tu vida cotidiana reivindicas tu identidad y salís a la calle vestida de una manera y decís lo que decís, estás militando”. En clara referencia a que militar es vivir y que escribir es también, militar. 

Unos años más tarde, en el 2017 llegaría Poesía Recuperada, en el que la poeta compila los relatos de travestis y maricas, que son parte de sus textos iniciales. Los poemas fueron escritos antes de que ella comenzara a travestirse. Sobre ellos, una vez confesó: “creía nunca iba a ser posible publicar. Pero al final, decidió presentarlos en sociedad”.

En este compendio, Menstrual despliega un universo poético trash y multifacético. Interroga las categorías de lo femenino/masculino a través de una escritura irónica que rompe con las certezas del binarismo.  El poema “A quien pregunte qué soy”, es un claro ejemplo de la habilidad de la narradora para adentrarnos en su modo de cuestionar este paradigma. 

El panorama de una escritora

El estilo de Naty Menstrual también ha llegado a otros espacios, como el suplemento Soy y Las 12 o El Teje, primer periódico travesti latinoamericano, donde era parte del equipo de redacción. Su blog personal, es otra usina donde se encuentran relatos, crónicas y poemas sobre la diversidad sexual. Corriendo siempre los límites y resignificando el género y a sí misma en ese proceso. 

Ante un panorama sombrío, Naty sigue produciendo de manera autogestiva. Flanqueando y abriéndose intersticios dentro de la jungla de cemento porteña, desafiando estos tiempos. Durante el año pasado, participó de manera virtual en “Futura: Manifiestos y profecías de otra humanidad”, junto a diversos artistas, diseñadores y curadores como Diego de Anduriz o Nancy Rojas. Un espacio de encuentro de lecturas y performances en “El Palais de Glace”, para imaginar respuestas ante el avance del coronavirus. 

Naty Menstrual, no aclara qué es y no es: prefiere que otres la definan. No pretende asumirse artista, performer, poeta, travesti, ni mujer. La obra literaria de Menstrual, ha sido comparada con la de escritores de la talla de Manuel Puig, Copi, Charles Bukowski, Pedro Lemebel o Truman Capote. Sin embargo, ella no se reconoce heredera de ninguna tradición literaria. Ni la desespera ser parte de las grandes editoriales u obtener el reconocimiento de las más importantes ferias del libro. 

Menstrual, es única e irrepetible. Sí algún día le surgen herederos o herederas de su modo de hacer literatura, tal vez se hable en un futuro de la corriente literaria natymenstrualesca o menstrualiana. Cuyos representantes, tendrán por delante la difícil tarea de hacer una literatura tan vil como la vida misma: Lujuriosa y desenfadada Lo que deja en claro que ¡Naty, es su propia creación!

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