La histórica organización A.CO.D.HO, inspiradora de luchas por la defensa de los derechos de la población LGTB

Por Eugenio Talbot Wright 

Eugenio Cesano es un histórico militante político por la defensa de los derechos de la población LGTB. 

Fue la cara visible de una de las organizaciones que hicieron historia durante las primeras décadas de democracia Argentina como fue ACDHO (Asociación Contra la Discriminación Homosexual).

Sus relatos nos permiten dimensionar la importancia de la lucha colectiva como herramienta de cambio social y la necesidad de ejercitar continuamente la memoria para entender que nuestras luchas comenzaron desde hace largo tiempo y no han cesado jamás. 

Hoy compartimos parte de esta historia relatada en primera persona para SUDAKA TLGBI por uno de sus protagonistas.

–    ¿Cuál era la situación que vivía la población trans – travesti en las décadas del 80  y 90 con las fuerzas de seguridad?

En la década del 80 a la población trans no la llamábamos como tal. Usábamos solo la palabra travesti porque todavía no se había popularizado el término trans

La realidad era que la pasaban muy mal. Eran todas personas que tenían como única salida laboral la prostitución, la que estaba concertada en el centro, en determinados puntos de la cuidad, avenidas y eran víctimas todo el tiempo el apriete policial, fundamentalmente.   

Las travestis eran detenidas, condenadas por los artículos del código de faltas provincial lo que hacía que pasaran más tiempo adentro de las comisarías que afuera, a pesar de que había obligados acuerdos con policías y seccionales. Arreglos que eran monetarios, y que cuando caducaban por alguna razón, las que estaban localizadas en algunos lugares eran detenidas por el código de faltas, particularmente.

Este era un gran dolor por toda la gente detenida. Era todo muy doloroso y complicado. Las travestis sufrían mucho en esos momentos 

–    ¿Cuáles fueron las causas por las cuales se formó ACODHO, y cuáles fueron sus objetivos en cuanto a reclamos y luchas?

Se respiraban aires que nos llenaban de esperanza porque había cosas que estaban sucediendo en Buenos Aires y en el resto del país. 

La gente se empezaba a organizar, y entonces, entendimos sobre la necesidad de comenzar a organizarnos también en Córdoba.

De esta manera nació el A.CO.D.HO (Asociación Contra la Discriminación Homosexual).

La idea originariamente fue mía y avalada por clientes y amigos. Gente que frecuentaba mi local, pues yo en ese momento era un pequeño empresario de la noche. 

Tenía uno de los locales bailables de la cuidad que habían nacido como una necesidad porque la gente no era aceptada en los locales habituales populares o los llamados “lugares héteros”.

Por eso la gente necesitaba lugares donde encontrarse, divertirse y desarrollarse fundamentalmente. 

El A.CO.D.HO nace por esta necesidad. Habíamos comenzado a transitar un camino de derechos y queríamos discutir estas cosas. Comenzó con pequeñas reuniones en donde variaba mucho la cantidad de gente que asistía.

Yo estaba convencido que debíamos participar en las luchas de los diferentes movimientos sociales, hacernos visibles, y así fue que nos comenzamos a conectar con otros movimientos y empezamos a participar de marchas sociales y  populares como las tradicionales que partían desde Colón y la Cañada.

Ahí comenzaos a hacernos visibles con carteles, pancartas y presencia.

A veces éramos pocos pero, a medida que pasaba el tiempo, se iba sumando más y más gente. 

Así fue que logramos tener reuniones con algunas autoridades y a conectarnos con abogados de derechos humanos. 

Llegamos a conectarnos con el doctor Amalio Rey, abogado de los organismos de derechos humanos quien también militaba en la izquierda, por lo que comenzamos a participar en otras reuniones.   

Ya organizados pudimos plantear ciertas necesidades a las autoridades políticas. 

Pero nos chocábamos con el código de faltas y con toda una resistencia. En esa época teníamos  todos los gobiernos Radicales en Córdoba. El gobierno de Angeloz, con el cual teníamos un enfrentamiento permanente, casi siempre por la medicación para el VIH que normalmente faltaba, y esto nos obligaba a hacer tomas permanentes de la Plaza San Martín donde hacíamos actos, repartíamos folletos y expresábamos un poco la necesidad de la visibilidad.

    ¿Quiénes participaron de la organización? ¿Qué abogados acompañaron la lucha de la comunidad?

Volviendo al tema de los abogados, contamos como dije recién en un primer momento con la presencia y la ayuda inestimable del doctor Amalio Rey ya fallecido, y fue a través de los movimientos sociales que llegamos a conectarnos con Carlos Orzaocoa “El Vazco”,  con el doctor Leandro Ruarte, y así, comenzamos a movernos y a defender algunos derechos particulares como el caso de personas con VIH, de gente que era expulsada de su casa, de parejas que perdían todo cuando uno de quienes la conformaban fallecía al no existir el matrimonio igualitario. 

En estas cuestiones trabajamos mucho, estábamos prácticamente todo el tiempo redactando y presentando notas en tribunales,  logrando tener cada vez más una presencia activa en Córdoba. 

Los medios comenzaron a ocuparse un poco de nosotros y nosotras. 

Comenzamos a ser visibles en una sociedad para la cual debíamos ser invisibles. 

También se formaron otras organizaciones. Las travestis comenzaron a organizarse de otra manera. Gente empezó a irse a Buenos Aires, personas que surgieron de la militancia en Córdoba y que hoy son muy reconocidas. Mucha que incluso salió con alguna formación del A.CO.D.HO, en donde se sistematizaba en un libro de actas todo lo que se charlaba y debatía, tratando de funcionar orgánicamente. 

Solíamos tener presencias de políticos que querían hablar con nosotros, pues comenzábamos a ser un bocado interesante para futuras elecciones y planteos políticos sobre el tema de derechos humanos. 

Este compromiso de políticos de la época no prosperó demasiado, pero logramos que en los medios y en la sociedad, se discutiera por lo menos los derechos de las personas travestis, gays, homosexuales. 

También mucha gente del ámbito universitario y profesionales comenzaron a interesarse sobre nutras luchas. Se hicieron trabajos y tesis a lo cual nos prestábamos todo el tiempo para “insisto e insistiré” visualizar cada vez más la problemática y lograr una toma de conciencia social de la existencia de los problemas que vivíamos como población.

    ¿Dónde se hacían las reuniones?

Las reuniones se hacían en los locales comerciales que yo ocupé como fue “SOMOS”, luego “MIXER”, y finalmente, “PLANTA BAJA”. 

Tuvimos reuniones muy interesantes y logramos que la gente tomara conciencia de la lucha por la defensa de sus derechos que fue lo que más nos interesaba. 

 Ya no fuimos sólo nosotros los que comenzamos a hablar sobre los derechos de la población LGTB, sino que logramos que se formaran otros grupos quienes conformaron otros discursos,  comenzando así a tener voz y llegando a aparecer en los medios, en las cámaras,y a mostrar la problemática. 

Yo creo que el gran logro fue la toma de conciencia de gente que comenzó a militar y que continúa militando hoy en día, como decía anteriormente.

Según recuerdo A.CO.D.HO siguió funcionando hasta mediados de los ’90. Recuerdo que llegamos a hacer un encuentro nacional  organizado por nosotros.

    ¿Qué se logró con la organización?

En los encuentros se pudo recaudar fondos gracias a la realización de fiestas que se organizaban en los boliches de esa época como era “LA PIAF” , alguna vez logramos tener una ayuda del “HANGAR 18” que no se mostraba como militante para la fecha, y después de los tres boliches que funcionaron en distintos tiempos como “ SOMOS”, “MIXER” y “PLANTA BAJA”.

Casi siempre la totalidad de lo recaudado en las entradas se destinaba como fondos para  movernos, ya que era muy necesario porque ocurrían hechos que nos obligaban a actuar velozmente como asesinatos de compañeras travestis, por ejemplo.

También comenzaron los problemas con la gente con VIH que necesitaban ser internadas. 

Si bien el hospital Rawson fue el hospital que históricamente se dedicó a la atención de enfermedades infecciosas de todo tipo, mucha gente se negaba a ir a ese hospital porque en aquellos años era estigmatizada y consideraban que en otro lugar iban a estar mejor atendidos.

En estos otros lugares nos encontramos con que había problemas, como por ejemplo, internados  por otras causas no querían compartir baños y ese tipo de cosas. 

Para ser puntual con esto, en el hospital de Clínicas en algunas salas tuvimos que construir baños gracias a la recaudación de fondos para la gente con VIH y a toda la sala de enfermedades infecciosas le colocamos calefacción.

Para estas cosas que relato muchas veces nos teníamos que mover muy rápido por lo cual formamos otras orgas, como fue CERTUS con la cual como comenté anteriormente, logramos recaudar fondos para construir baños y colocar calefactores en el hospital de Clínicas. 

Logramos muchas cosas como fue el sacar el artículo 19, que penalizaba el vestirse con ropa del sexo opuesto del código de faltas. Por esto llegamos a tener un gran enfrentamiento puntual con el gobernador Angeloz quien pergenió una trampa junto con la seccional segunda por la cual terminamos todos y todas detenidos en el año 94, donde se nos armó una causa con el objetivo fundamental de anularnos, ya que el A.CO.D.HO estaba haciendo denuncias pesadas para ciertos sectores que participaban de aprietes y coimas.

Logramos también la eliminación de la seccional segunda (lugar en el cual muchas travestis terminaban presas en muy malas condiciones). 

Fueron varios logros pero voy a volver a repetir, insistir e insistiré siempre: el mayor logro fue la toma de conciencia, la visibilidad, la defensa de muchos casos particulares de abuso y vulnerabilidad que llevamos con mucho esfuerzo.   

Nuestro mayor logro fue sentar presencia, hacernos visibles, incomodar.

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