Piparo: Raid furioso, mentiras y encubrimiento municipal en La Plata


El último día de 2020 Carolina Píparo se fotografiaba con Luis Chocobar, el policía que disparó por la espalda y que le da nombre a la “Doctrina Chocobar” tan elogiada y militada por funcionarios del Pro. A través de su twitter oficial escribía: “Creo en él y en todos los policías de bien que arriesgan su vida para cuidarnos”. La madrugada siguiente, en concordancia con esta idea de que las personas de “bien” y la propiedad privada importan más que la vida, la Secretaria de Asistencia a la Víctima y Políticas de Género de la Municipalidad de La Plata, junto a su marido, Juan Ignacio Buzali, en un raid furioso atropellan y arrastran durante tres cuadras a dos motociclistas. Luego los dejaron abandonados e intentaron hacerlo pasar por un robo. 

Por Charo Zeballos para Sudaka TLGBI

Les Píparo atropellaron a dos motociclistas y huyeron llevando durante tres cuadras la moto a cuestas y sin siquiera detenerse a verificar el estado de los jóvenes que quedaron tendidos en la calle. Inmediatamente se activó el trabajo en equipo, el equipo relacionado al poder municipal, que intentó de mil maneras hacerlo pasar por un robo para justificar el accionar como justicia por mano propia.

La funcionaria, nada menos que Secretaria de Asistencia a la Víctima y Políticas de Género,  tiene un pensamiento punitivista y en reiteradas ocasiones durante su gestión, dejó en claro su indiferencia por el bienestar de les otres. No sólo por abandonar a quienes atropelló, en 2019 despidió a trabajadoras de Asistencia a la Víctima y ella misma se encargó de desguazar por completo el sector. Esto genero un malestar en todo el arco político que repudio hasta el día de hoy la decisión de no apostar en políticas de género que revierta la grave situación que se vive en la región.

La gestión de Julio Garro, que en reiteradas ocasiones llevó adelante políticas punitivistas hacia las travestis y trans, no binaries y migrantes, es la que en esta oportunidad encubre a Píparo y a su marido. En primer momento todos los titulares de los medios afines hablaban de un asalto, hecho que se desmintió por les numeroses testigues y registros de lo ocurrido. 

También se entregaron videos de seguridad alterados a los medios de comunicación para simular una persecución. Por lo evidente, ya que se veían autos desaparecer de la imágen, justificaron haberse tomado ese tiempo de edición alegando que la intención había sido hacerlos más cortos para la televisión. 

La noche de los hechos, cuando por fin se detuvieron en Plaza Moreno, casualmente se encontraba el secretario de Seguridad, Darío Ganduglia, que en las filmaciones se muestra defendiendo a les Píparo e impidió que se realizaran las pruebas de alcoholemia en el momento. 

Se sabe, por las declaraciones de dos policías de la Comisaría Primera de La Plata, que tanto Carolina como su marido, “tenían un fuerte olor a alcohol”, “pidieron ir varias veces al baño” y que debieron limpiarlo ya que habían vomitado. En estas circunstancias deberían haberlos trasladado al área de reconocimiento médico en calle 38 y 8 para llevar adelante los tests, sin embargo, esto se hizo recién 30 horas después.

 La causa casualmente está en manos de la jueza Garmendia, que es madre de un funcionario del gobierno platense y se negó el pedido de recusación alegando que podía ser imparcial. 

Entre las numerosas irregularidades, que incluyen el hecho de que prácticamente no existan registros del choque y la arrastrada del vehículo. Pero sí muchas imágenes del auto de Píparo circulando por la ciudad; al intento por parte del cuerpo médico de calificar de leves las heridas de Luis Lavalle, se suma la citación de Martín de Vargas, abogado de uno de los damnificados a un estudio de abogados, dando a entender que pretendían llegar a un acuerdo económico por el silencio del joven. 

Se trata de trabajo en equipo del poder político-económico vinculado a la Gestión de Julio Garro en articulación con esferas más grandes de poder, como hasta los mismes senadorxs y diputadxs del partido que brindaron publico apoyo a la legisladora. Todo en un intento desesperado de salvar a Píparo del escándalo, generando un relato pro-doctrina Chocobar para justificar la impunidad. 

Finalmente, con 11 testigues, archivos audiovisuales secuestrados y la pericia de ambos vehículos, la jueza Garmendia detuvo está tarde a Buzali por tentativa de homicidio. En el escrito detallaba:  “Por lo descripto corresponde calificar los hechos, en principio, como delito de homicidio en grado de tentativa por el articulo 42 y 79 del código penal. Tanto los testigos oculares del hecho como también la prueba pericial agregada demuestran el desprecio de la vida ajena y la representación del resultado muerte en la conducta asumida antes, durante y después del hecho por el conductor del Fiat 500”.

Y prosigue: “Buzali tomó la decisión indiscutible de perseguir a gran velocidad y por varios metros a los motociclistas que se encontraban en franca desprotección frente al auto y cuando los tuvo a su alcance, pudiendo realizar otra maniobra los embistió sorpresivamente. Lejos de detenerse, llamar a la policía y preocuparse por los jóvenes a los que atropelló, huyó del lugar a gran velocidad arrastrando consigo la moto no mostrando interés alguno por si alguien podría haber quedado atrapado debajo del vehículo”.

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