Potencia política trava trans. El trabajo colectivo de compañeres TLGBI en el interior argentino

Tanto en el norte como en el sur argentino les compañeres trans idean formas de trabajar para brindar ayuda y contención para otres compañeres travestis y trans que se encuentran sobreviviendo en extrema vulnerabilidad, y que con la pandemia del COVID-19 se encuentran más expuestxs. Es en el abrazo colectivo donde crece una esperanza.

Por Casandra Sandoval

Las organizaciones travestis y trans de Salta vienen trabajando frente a la situación de emergencia en la que viven, permanentemente, por la vulneración a los derechos más básicos. Hoy esa emergencia se acrecienta dado que, con la cuarentena y la informalidad de sus trabajos, no están en condiciones de poder comprar alimentos. Estas últimas semanas con las organizaciones y las compañeras que trabajan en distintas esferas estatales han gestionado todas las ayudas necesarias que los gobiernos deben brindar ante esta situación. Les informaron que en las próximas semanas esa ayuda va a llegar, pero necesitan llevar comida a sus mesas ya, así como también artículos de limpieza e higiene. Es por eso que organizaron la “Campaña Solidaria Travestis- Trans”.

Natalia Gil, integrante de la Cátedra Lohana Berkins contó a Sudaka TLGBI que tienen diálogos permanentes para monitorear cómo se sobrelleva la crisis de las compañeras que ya se encuentran vulneradas en sus derechos de forma permanente. “En Salta las compañeras trans comenzaron a gestionar con distintas instancias. A nivel nacional el pedido urgente de inclusión al programa Hacemos Futuro, y en la municipalidad capitalina la gestión de los módulos alimentarios. Estas son instancias que van ayudar, pero que no van a resolver las problemáticas estructurales de necesidades básicas de las compañeras. La campaña se organizó para llegar a las compañeras a las que el estado no llega, cruzamos datos con los módulos alimentarios que se gestionan desde las instancias gubernamentales para entregar los nuestros a las compañeras que no recibieron nada aún. Por ejemplo al interior de la provincia”, dijo la profesora de la Universidad Nacional de Salta.  

En la actualidad trabajan monitoreando si las ayudas llegan o están cubiertas como, por ejemplo, urgencias médicas, traslados, entrega efectiva de alimentos, etc. Se hizo ya una compra importante de mercadería para repartir entre las compañeras que aún no les llega la ayuda prevista por el Estado. Y quieren, además, no restringirse sólo a Salta capital sino también a otras localidades del interior provincial. “Creo que todo el colectivo trans travesti en la Argentina ha dado muestra y nos ha enseñado que en las alianzas se teje la potencia política”, dijo Natalia Gil.

Para colaborar con la campaña solidaria trans travesti en Salta la cuenta para depósitos y transferencias es la siguiente: Cuenta Corriente número 34983561002 /CBU 2590104510349835610024 /Banco Itaú /Fundación Crear- Se.

En la provincia de Jujuy se organizó un Comité de Emergencia autodenominado “Unión de Organizaciones LGBTIQ+ ante el COVID-19”. Se difundieron a través de las redes sociales y solicitaron la colaboración de donaciones, aunque a la hora de consultar a otrxs referentes de la diversidad sexual jujeña, expresaron desconocer quiénes efectivamente están llevando a cabo esta acción.

Marina Vilte, de la Asociación Ailén Chambi, expresó a esta agencia: “nos enteramos una vez que salió a hacerse público el comité en Jujuy. Tenemos contactos directos con la gente que integra el comité y la verdad nos sorprendió, pero suponemos que tiene que ver con una línea de trabajo, una forma de hacer, no somos quien para decir si está bien o mal”.

Les integrantes de Ailen Chambi creen que una de las funciones como parte de la sociedad civil es exigir una respuesta al Estado y entender que el Estado debe una respuesta. En este sentido, cada caso de vulnerabilidad alimentaria que detectaron, lo informaron a la Secretaria de Paridad de Género jujeña e inmediatamente entregaron los módulos alimentarios a cada compañere. “Entonces sentimos que ese trabajo por lo menos en Jujuy se está dando. Somos las organizaciones quienes averiguamos el estado de situación de cada compañera y compañero. Acá pusieron logotipos de arriba, y así se armó el comité de emergencia jujeño”, dijo Marina Vilte.  

Lo concreto es que varias de las organizaciones que supuestamente integran el mencionado comité salieron a pedir que bajaran sus logotipos, pero hasta el día de la fecha no fueron escuchadas. Por ejemplo, la JP Diversidad salió a aclarar que no forma parte de ese comité o que el partido no forma parte de ese comité; también lo hicieron ATTTA Red Nacional, porque no tienen ninguna referente nombrada en esa provincia; y Red Positiva de Jujuy. “Sus referentxs dijeron desconocer quién o qué organización está recaudando el dinero o los alimentos, no se sabe cómo se va a distribuir, cómo se sistematizará la información, no se sabe nada. Incluso supimos que a la Secretaría de paridad de género les pidieron bolsones sin querer dar datos de las personas a quienes supuestamente iría dirigida esa ayuda”, dijo la referente de la asociación.  

En Chubut difundieron un comunicado firmado por la Ciudadanía  Disidente Chubutense solicitando a ese Estado provincial que trabaje sin intermediarios.

El comunicado expresa lo siguiente:

Frente a la pandemia por el COVID-19, asociaciones hegemónicas que se pronuncian como representativas de todo el colectivo LGBTIQ+ de la diversidad en Chubut, hicieron circular diferentes flyer en los cuales le solicitan a la sociedad y a nuestros aliades en la provincia, colaboraciones para el colectivo LGBTIQ+. Como parte del colectivo hacemos pública nuestra preocupación. Entendemos que es El Estado en todos sus niveles Nacional, Provincial y Municipal quien deben garantizar la salud, vivienda y alimento a nuestres compañeres que lo necesiten a través de políticas sociales, sin distinción. Por tal motivo, le pedimos a los organismos estatales encargados de hacer llegar los alimentos o cualquier tipo de política social a las personas del colectivo LGBTIQ+, lo realicen sin intermediarios. Nuestro colectivo NO necesita ser tutelado y representado por asociaciones paternalistas.

También le exigimos a las ASOCIACIONES de diversidad sexual  que solicitan donaciones y colaboraciones en nombre de la COMUNIDAD LGBTIQ+, sean responsables y TRANSPARENTES con la mercadería y/o productos que reciben para nuestros compañeres. Asimismo, a las personas, organismos y empresas que donen a estas asociaciones y/o “referentes” de la diversidad sexual, les pedimos realicen un seguimiento de su donación, para verificar que las mismas (LAS DONACIONES) lleguen a las personas del colectivo LGBTIQ+ que la necesiten.

Mientras tanto, en la provincia de San Luis las compañeras travestis y trans se organizaron directamente por fuera de aquellas organizaciones que dicen representarlas. Se autodenominan Mujeres Trans Autoconvocadas de San Luis y fabrican barbijos artesanales para todes.Su referenta es Ahitana Fernández. Ella relató que son un grupo de dieciséis chicas de entre 19 y 55 años de edad que frente a la pandemia del COVID-19 ahora trabajan en dos etapas.  

Dice Aitana: “Esto comenzó hace un mes y medio. Y a través de la Ministra de Desarrollo de San Luis, bajamos la ayuda para las compañeras que ya recibieron sus bolsones de alimento dos veces en un mes. Y este es el inicio. Nos dividimos en grupo que trabajan por etapa. En la primera, un grupo de compañeras recorta, hace los moldes y en la segunda etapa otro grupo cose y desinfecta los barbijos para dárselos a las personas en las condiciones más óptimas. Hemos producido hasta el momento 300 barbijos y aspiramos llegar a los mil. Salimos a repartir en la zona centro de San Luis, a los jubilados, gente mayor, a empleados de la Municipalidad, a los mismos policías, choferes de colectivos, a las personas que más están expuestas”.

Las compañeras trans autoconvocadas de San Luis expresan su sorpresa ante la amabilidad con que son tratadas en la calle o el espacio público: “la verdad que aquí en San Luis faltan muchísimo los barbijos y nosotras con poco hacemos mucho, a diferencia de tanta gente que sí tiene y no hace nada por los demás. Así que salimos nosotras las trans a ayudar a nuestra comunidad”.

Ahitana Fernandez explicó que no forman parte de ninguna asociación porque sienten que no las representan. Su respuesta es contundente: “en San Luis no coordinamos, por ejemplo, con ATTTA porque defraudaron a las personas trans. Nunca recibimos ningún apoyo. Nunca lograron nada. La verdad siempre sale a la luz porque con los derechos de las compañeras y la necesidad de las personas no se puede jugar. Siempre nos usaron en tiempo de elecciones para sus partidos políticos. Después nada de nada. Por ejemplo, las compañeras trans están cansadas de gastar tanto en alquileres, el 70% de las compañeras deben alquilar, así que estamos en la lucha para conseguir o una vivienda o un terreno para construir nuestros hogares. Y peleamos sin el acompañamiento ni de ATTTA ni de ninguna organización. 

El colectivo travesti y trans de la Argentina, de norte a sur, viene dando muestras que hacer política no es una mala palabra. Que en lo cotidiano, y más allá de algunos partidismos, y de la discrecionalidad con la que se arbitran ciertos recursos; la política se hace en el territorio, en la calle, en las cárceles, todos los días. Y que ponerse en el lugar del otre, es caminar con el otre; reconocer nuestras necesidades y capacidades, y motorizarlas. Así gestada, la política trava trans se enviste de una potencia única, colectiva y comunitaria. Teje lazos y redes. Es acción y transformación.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *