Presentan un Habeas Corpus para liberar a una joven trans encerrada en condiciones inhumanas

Brunela Fachín tiene 24 años, es una persona trans migrante peruana que llegó a la Argentina hace algunos años en busca de un destino mejor. En el último tiempo, quedó privada de su libertad en una comisaría de City Bell en la ciudad de La Plata, en condiciones inhumanas. Gracias a un informe preliminar presentado por OTRANS Argentina al Ministerio de Justicia, pudo ser trasladada a la Unidad 32 de Florencio Varela. La Asociación Civil realizó un Habeas Corpus para que se le otorgue la prisión domiciliaria, atendiendo a su precario estado de salud.

Por Gonzalo Carranza

El pasado martes 2 de junio, la presidenta de OTRANS Argentina, Claudia Vásquez Haro, visitó a Brunela Fachín donde se encontraba detenida para verificar su estado general de salud y las condiciones de detención. Según informó a Agencia SUDAKA tlgbi, pudo constatar que Fachín dormía prácticamente en el suelo y con una frazada que fue donada por otra detenida que ya recuperó su libertad.

La causa de Fachín esta está siendo atendida en el Tribunal Oral Criminal N°4 de La Plata, a cargo de los jueces Emir Caputo Tártara y Juan Carlos Bruni. Sin embargo es la Sala 3° de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal, quien debe pronunciarse sobre su libertad.

“Su estado habitacional era totalmente deplorable”, afirmó Vásquez Haro, y explicó que desde la organización en articulación con la Comisión Provincial por la Memoria, presentarán un habeas corpus para que se le otorgue la prisión domiciliaria, por su situación de extrema vulnerabilidad.

Brunela ha estado encerrada veinte días con hombres y no ha podido dormir por el temor de sufrir un ataque sexual o violento dentro del confinamiento. En más de una ocasión ha estado sin comer por más de 48 horas, y solo recibía agua, esporádicamente. En ese período, sobrevivió por las donaciones de otras reclusas, y por la ayuda de algunas oficiales femeninas que le compraban galletitas y té, aun a riesgo de ser removidas de su cargo.

La joven de 24 años no ha recibido visitas desde su detención, y hasta la presentación de OTRANS en la comisaría de City Bell, su causa estaba congelada. Se espera que las autoridades jurídicas, tras la presentación del instrumento jurídico señalado, le brinde la prisión domiciliaria. Ya que, Brunela, como muchas compañeras trans, posee enfermedades crónicas, y sumado al riesgo de contraer COVID-19, estar en esas condiciones sería letal.

Desde que se encuentra privada de su libertad ha tenido que ser trasladada en dos oportunidades por las complicaciones derivadas de sus problemas de salud. En las dos ocasiones se le recetó como único medicamento Paracetamol para paliar sus dolores. El hisopado por COVID-19, según la información a la que hemos podido acceder, le habría dado negativo. Brunela volvió a las condiciones inhumanas de su celda, según describe ella misma: “duermo al lado de un agujero que uso de baño y tengo que taparlo con una baldosa”. 

El contexto de detención de Brunela, en palabras de la dirigente de OTRANS es “sumamente preocupante”. Su calabazo, que no supera una dimensión de 2×3, posee mucha humedad en el piso y en las paredes, producto del deterioro general del establecimiento. Las ventanas no poseen vidrios, en consecuencia, su salud se ve afectada al estar expuesta a las bajas temperaturas por las noches. Fachín posee problemas en los riñones desde hace tiempo, y durante su estadía en la Comisaría, no tuvo la atención médica correspondiente. 

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