Teatro under, Arte Cuir y el Kabaret Elektro Pank

Por Aradia García para SUDAKA TLGBI

El Arte Cuir y la Cultura Sudaka como espacio de expresión, creación y visibilización, nos invita al ejercicio reflexivo de pensar un producto, dentro de sus propias reglas y procesos creativos pero, también, dentro un contexto más amplio y abarcativo, el aquí y el ahora de la obra. En un juego de perspectivas, el arte puede ser leído como oportunidad para disparar nuevas posibilidades a una realidad que intenta imponer guiones, o puede transformarse en fiel aliado al mantenimiento de esas gramáticas. El arte, en todas sus expresoines, como herramienta, puede motorizar, impulsar, e incluso bloquear cambios, disputas, sentidos que se observan más concretos en otras esferas de la vida cotidiana. Analizar los álgidos contextos en los que les artistas trabajan sus obras, pensar en las condiciones de trabajo actuales por la pandemia sanitaria global y, también, presentarles los trabajos de nuestrxs artistas de la escena cuir y disidente, es una labor performática que apunta, desde la comunicación, a colaborar con esa herramienta motorizadora de cambios.

En esta oportunidad, les traemos la posibilidad de reconocernos en un bastión de resistencia, goce y humor. Se trata de la obra “Kabarat Elektro Pank”, producida y dirigida por Peter Pank. Actor, performer, director, profesor de teatro, realizador cinematográfico, cantante y escritor. Estudió cine y codirigió, junto a Goyo Anchou, el largometraje documental “La peli de Batato”.

Poesía en el teatro

Kabaret Elektro Pank, actuado, cantado, escrito y dirigido por Peter Pank. En una entrevista exclusiva para SUDAKA TLGBI, Peter nos cuenta que “Desde sus raíces el arte underground porteño se caracterizó por el collage, la mezcla de estilos y géneros. Si tomamos en cuenta los espectáculos que realizaba Batato Barea, donde por ahí mezclaba un poema de Alfonsina Storni, con música de Los Iracundos o de Maria Elena Walsh, todo convivía junto dentro de ese pastiche”, asegura.

Kabaret Elektro Pank, se nutre de géneros, expresiones y búsquedas nuevas que se escapan de las lecturas fijas. Resulta interesante pensar el contexto en el que nació esta obra, debido a que está situado un momento de resistencia y residencias que ha tenido los activismos por la diversidad sexual. Es decir, Peter comienza a cranear esta obra en 2004, antes de la ley de matrimonio igualitario y de la ley de identidad de género. Entonces, aparece en escena la potencialidad de la incidencia disidente, a través de intervenciones artísticas, además de generar una apertura en el público.

En sus palabras: “Elegí el formato de Kabaret, porque era un espectáculo de resistencia, de hacer ante las crisis cuando nada se puede hacer.(…) El Kabaret está resistiendo siempre, desde sus orígenes, resistía a las guerras y llevaba humor, canciones y erotismo a la gente que estaba pasando momentos difíciles”.

En el escenario de este Kabaret que resiste, encontramos poemas eróticos, escritos en los 70’ por la actriz, poeta y vedette argentina, Vera Váldor como punto de partida para esta exploración escénica. Sobre la incorporación de la prosa en la dramaturgia, Peter nos cuenta que “El desafío más grande que tuve fue una cuestión de métrica: Vera escribía en otro tipo de métrica y en verso alejandrino. Es decir, como escribía ella era muy difícil poder cantar las canciones. Por eso en muchos poemas tuve que adaptar la letra o generar un estribillo, porque en los poemas no hay un tema recurrente”.

Esos versos, mutan luego a un ejercicio amatorio. El goce de los cuerpos, el poliamor, las disidencias habitan el escenario con la irrupción de Emiliano Figueredo, actor y performer que se incorporó a esta nueva etapa del Kabaret.

Agencia Sudaka: ¿Cómo en la noche under off porteña convive la poesía con géneros musicales que, a priori, pudieran parecer ajenos a ese circuito literario?

Peter Pank: Desde sus raíces el arte underground porteño, se caracterizó por el collage, la mezcla de estilos y géneros. Si tomamos en cuenta los espectáculos que realizaba Batato Barea, donde por ahí mezclaba un poema de Alfonsina Storni, con música de Los Iracundos o de Maria Elena Walsh, [podemos ver que] todo convivía junto dentro de ese pastiche.

Por eso en el Kabaret Elektro Pank, convive el electro pop con la poesía erótica de Vera Váldor, escrita en los 70. Cuando yo armé el Kabaret, en el año 2004 – 2005, estaba en un momento que necesitaba un espectáculo que se pueda adaptar a todos los formatos y situaciones; un espectáculo que lo escriba, que lo actúe, lo cante y lo haga en un bar, una plaza, en cualquier lado.

Así nació la idea, mediante los textos de Vera en un libro que me prestaron, y a la música electro pop que yo venía escuchando de unos grupos de España. Y ahí fue cuando me junté con Amanda Ocho, para llevar algunos de los poemas de Vera a algunos de los formatos de esas canciones. Es como que el espectáculo se fue armando de a poco, mediante la investigación.

AS: ¿Cómo el arte drag se aleja de esa pose humorística?

PP: El arte drag puede serlo todo. Es transformarse, devenir otra cosa, en glamour, en lo que se te ocurra, lo que pase por tu fantasía. Por eso tambien nuestro Kabaret es tan poliamoroso, cuando planteé el personaje de Vera Váldor como que tuviese todos los géneros y sexualidades (sic). Que todo el mundo pueda gustar de ella y esta Vera le pudiese gustar a todo el mundo. Esto lo tuve en cuenta, cuando como director, se lo planteé a Emiliano, por más que ella haya escrito la mayoría de los textos para un varón, (porque ella era heterosexual), nuestra Vera tenía que poder ser todo: ser lesbiana, bisexual, trans, ser todo. Por eso creo que el arte drag nos servía para contar esta historia y para montar este espectáculo, ya que es un devenir y deconstruirse constantemente a través del arte.

AS: ¿Sentiste algún desafío al momento de musicalizar, en el Kabaret, la prosa de Vera Váldor?

PP: El desafío más grande que tuve fue una cuestión de métrica: Vera escribía en otro tipo de métrica y en verso alejandrino. Es decir, como escribía ella era muy difícil poder cantar las canciones. Por eso en muchos poemas tuve que adaptar la letra o tuve que generar un estribillo, porque en los poemas no hay un tema recurrente. Cuando empecé hacer estas canciones en 2004/2005 con Amanda Ocho, yo recién estaba empezando con la música, también para mi fue todo muy nuevo. Si bien toda preparación, producción lo generaba Amanda, yo soy parte también, tuve que aprender a cómo armar la letra de una canción y qué palabras son factibles de poder ser cantadas y cuáles no lo son.

AS: ¿Qué le dirías al Peter de hace 30 años?

PP: ¿Qué me diría a mí misme, jovencite? Con 30 años menos… Creo que ser más permeable a ciertos cambios, a poder adaptarme mejor a las cosas. Y no perder mis sueños, mi identidad. Creo que en un punto, el Peter Pank de hace 30 años, estaría contento con el de ahora. Creo que le gustaría, porque siento que no se traicionó y que siempre fue fiel a sí mismo.

Kabaret Elektro Pank es una obra que nos invita a pensar en la deconstrucción sexual, corporal y simbólica. En la función social del arte, desde expresiones que surgen en el lugar de la comedia, hasta los dramas más realistas. Pensar en les artistas como agentes de transformación y cambio, nos habilita un otro mundo de creaciones posibles, donde la fantasía se impone a una realidad que expulsa lo que no le es funcional. Pensar en draguearnos todes y dejar que el yo quisiera, sea el verbo que nos impulse desde la versatilidad del arte drag. Y sobre todo, pensar que el goce y el arte, deben estar interconectados en un mismo lugar.

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