Thiago Galván: “No es opcional respetarnos, no es opcional cumplir la Ley”

El 18 de octubre del año 2011, la Universidad Nacional de Córdoba, ratificó a través del Consejo Superior la ordenanza 9/11 que reconoce el derecho a la identidad de personas trans y travestis en el ámbito de la UNC. Durante un año, la normativa universitaria se encontraba por encima de Nación, hasta que finalmente en el año 2012 se aprobó en el territorio Argentino la Ley de Identidad de Género, que venía a ampliar los derechos de un colectivo bastante golpeado y excluido no sólo de las instituciones educativas, sino también del derecho a la vivienda, al trabajo y a la salud. Después de 10 años, la 9/11 quedó obsoleta, entre otras razones, por el principio de confidencialidad y la gratuidad de los trámites, lo que la posiciona en un lugar de incompatibilidad con la Ley Nacional. El 6 de abril pasado, finalmente, el Consejo Superior aprobó una serie de modificaciones que establecen algunas soluciones a las vulneraciones que están expuestas las personas travestis y trans en el ámbito educativo. SUDAKA TLGBI habló con Thiago Galván, consiliario en el Consejo Superior de la UNC y secretario del Área de Identidades Travestis, Trans, No binaries e Intersex de la Liga LGBTIQ+ de las Provincias. Galván se pronunció en relación a estas modificaciones, a las violencias que siguen padeciendo las identidades travestis y trans en la universidad y la importancia de mantener viva la militancia TLGBINB en un contexto que nos exige resistencia y solidaridad.

Por Christian García para SUDAKA TLGBINB

Thiago Galván estudia Letras en la Facultad de Filosofía y Humanidades, fue presidente en el Centro de Estudiantes y Consejero de su Facultad. También participó en la discusión en comisiones de la Cámara de Diputades por la aprobación de la Ley de Inclusión Travesti-Trans, como co-parte de la Coalición que la Liga LGBTI+ de las provincias integra junto a la Convocatoria Federal Trans Travesti de Argentina y la organización Orgullo y Lucha. En relación a las nuevas modificaciones aprobadas sobre la ordenanza 9/11 que ya reconocía el derecho a la identidad de personas trans y travestis en el ámbito de la UNC, previo a la sanción de la Ley 26.743 (2012), Galván considera que finalmente la UNC dejará de sostener procesos y prácticas que violentan la ciudadanía de las pocas personas travestis y trans que pueden acceder a la universidad. A partir de esta reglamentación, los expedientes sobre las rectificaciones registrales no podrán ser publicados en ninguna plataforma pública de la UNC; las rectificaciones de títulos, diplomas y certificaciones deberán ser gratuitas y no se exigirá el cambio de DNI para usar el nombre e identidad elegida en cualquier titulación de la universidad”, nos comenta.

En relación a los motivos por los cuales no se debatieron antes, señala que la voluntad política de la gestión rectoral nunca atendió los reclamos de la población travesti-trans, “incluso cuando debimos presentar un recurso de amparo bajo la figura de <habeas data> para que dejen de divulgar compulsivamente nuestros datos personales y sensibles como nombre e identidad anterior de quienes rectificamos nuestro legajo”, afirma. A su vez, reconoce que otro de los motivos, es la poca participación política de personas travestis y trans en organizaciones de militancia, ya que esto repercute en la falta de representatividad en espacios de cogobierno donde se toman las decisiones que afectan a la comunidad universitaria. “Esto no es casual. Vivimos en una sociedad estructuralmente y, profundamente, trans-excluyente y transodiante. Y a pesar de décadas de lucha de compañeres que dejaron su vida peleando por una sociedad más justa, recién este último tiempo, algunos espacios se predisponen a escucharnos de una manera comprometida y a poner en valor y acompañar nuestras demandas y nuestras causas”, expresa.

Si bien desde el año 2007 la UNC cuenta con un Programa de Género que combate la discriminación y promueve cambios culturales TLGBI-amigables, Thiago considera que nunca hubo un accionar concreto frente a sus demandas: “se están quedando sólo en una política de diagnóstico, cuando lo que necesitamos son políticas de acción, resolutivas, propositivas, participativas”.Además, señala que no hay ni una sola persona trans trabajando en el interior de la gestión rectoral en la UNC.

En cuanto a la realidad de las identidades travestis y trans dentro de esta Casa de Estudios, menciona que lxs estudiantes trans no llegan al 1%: “Hace mucho deberían haberse preguntado por qué y hacer algo al respecto”. A su vez, realiza una crítica a una de las instituciones educativas que invisibiliza y violenta a las identidades disidentes: “No puede ser que sigamos teniendo plataformas virtuales que nos imposibiliten de elegir y usar nuestro nombre e identidad autopercibida. No puede ser que todo siempre sea hostil y problemático, y que, cuando notificamos estos problemas nos ignoren y tengamos que recurrir a abogades para que se protejan y cumplan nuestros derechos”. Y luego agrega: “La universidad debería abrirnos sus puertas y sostener nuestras trayectorias universitarias, acompañarnos hacia el egreso y la profesionalización que es una deuda histórica de la sociedad para con nuestro colectivo”.

Thiago Galván es consciente que todavía queda mucho camino por recorrer, muchas batallas por ganar y entiende que hay cambios que son graduales. Pero no está dispuesto a transar con disciplinas que “nos sigan patologizando y juzgando como personas enfermas, anormales o peligrosas. No puede seguir pasando que todavía haya docentes que desconozcan o incumplan la Ley de Identidad de Género. No es opcional respetarnos, no es opcional cumplir la Ley”. Para él la militancia dentro de la UNC es vital y fundamental para materializar “un registro de nuestra existencia, de nuestras problemáticas, de nuestras necesidades, de nuestras particularidades. Sin nuestras voces activas estamos en peligro de vernos envueltes, otra vez, en mantos de silenciamiento e invisibilización”.

Muchas veces esa militancia es sumamente difícil de sostener ya que no cuentan con los medios necesarios. Pero está convencido que es “mucho más grande la responsabilidad social y el agenciamiento de nuestro colectivo para seguir fortaleciendo redes de encuentro, acompañamiento y fuerza para potenciar nuestras luchas”, sostiene.

Hasta el momento, Galván es el primer y único estudiante trans que pudo alcanzar un cargo de Consiliario estudiantil luego de 100 años de la Reforma Universitaria: No podemos apagar la militancia porque necesitamos luchar por nuestros derechos. No vamos a descansar hasta que se implemente la inclusión y el cupo laboral travesti y trans en la UNC”, enfatiza.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *