Torturas y tratos degradantes a población travesti y trans privadas de su libertad

Por Matías David Rodríguez

La organización social Otrans Argentina, junto a la Dirección Provincial de Protección de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, realizaron una visita para relevar las condiciones de detención de 11 feminidades travestis, que están alojadas en la localidad de Olmos. La visita, se da en el marco de una denuncia, que la organización realizó la semana pasada, en la cual las detenidas daban cuenta de la situación de malos tratos, vejaciones y pésimas condiciones habitacionales, donde se encuentran alojadas. A su vez, a través de recursos que la organización gestionó, acerco alimentos y artículos de higiene al pabellón de feminidades travestis y trans. 

Son 08:30 de la mañana, Claudia Vásquez Haro conduce su vehículo, acompañada de Koral y Fabiola, integrantes de la organización. Siguen el camión con la mercadería, ¿el destino? La Alcaldía platense de Lisandro Olmos, Roberto Pettinato. En la institución, la espera Luis Alberto Ratto, Director Provincial de Política Penitenciaria y Santiago Ferrara, director de la Alcaldía. 

Pero, además, otras personas, esperan con ansias la llegada de Claudia. Se trata de: B, R, M, T, F, X, H y otras travestis alojadas allí, que componen un total de once dentro del pabellón. Son las mismas, que la semana pasada, hartas de la situación de abandono y desidia por parte del Estado, le solicitaron a Claudia que acudiera a verlas, “qué hiciera algo”, porque nadie las escuchaba. 

En Lisandro Olmos, la reunión esta pactada para las 10 am, mientras tanto, el personal penitenciario, descarga los artículos para las compañeras alojadas en el lugar. Agua mineral, leche, chocolates, budines, jabones, lámparas, barbijos, entre otros artículos, componen la carga con destino al pabellón de travestis y trans. 

Son las 10:00 y Claudia ingresa a la institución carcelaria, la reciben los funcionarios, quienes hacen un repaso de las condiciones en la que se encuentran las feminidades travestis detenidas. Luego toma la palabra Claudia, los pone en autos sobre los informes y diagnósticos relevados, que la organización ha llevado adelante con recursos de organismos internacionales, donde se da cuenta de la situación carcelaria de las femineidades travestis y trans de la toda la provincia. “Las gestiones de los últimos 10 años, están al tanto de las necesidades básicas del colectivo travesti y trans de la Argentina”, les comunicó, Vásquez Haro. 

“La denuncia que recibimos de la Alcaldía de Pettinato, por parte de las compañeras privadas de su libertad, es que los efectivos de este lugar no les respetan su identidad autopercibida”, dijo, la presidenta de la organización social y además agregó, que “10 de ellas tienen HIV y les dan la comida en mal estado. Solicitamos que no tomen represalias con las detenidas, porque conocemos el sistema”. 

Ferrara, por su parte se comprometió a “que no se tomarán represalias” y que además “las detenidas reciban una atención adecuada” y serán tratadas como se debe. También, hizo hincapié en las condiciones edilicias donde están alojadas las detenidas. De la cual, dio cuenta esta agencia de noticias, donde las travestis, denunciarón las condiciones de insalubridad y malos tratos por parte del servicio penitenciario. Según el director de la Alcaldía, se debió a una situación que los sobrepaso, porque habían entrado muchas personas detenidas a este lugar. “Estábamos aconcionando un mejor lugar para alojarlas, por eso estaban ubicadas allí, por eso las ubicamos en un lugar mejor”, puntualizó, el funcionario. 

Luego de esta reunión con las autoridades, se da la visita al pabellón, donde las compañeras, que esperaban la llegada de la Doctora, Vásquez Haro, relatan lo que estaban viviendo en esta institución de tránsito, para personas que no tienen aún la prisión preventiva.  La mayoría de las alojadas en Pettinato, podrían estar cumpliendo prisión domiciliaria, porque padecen enfermedades crónicas, que las condiciones de encierro las gravan. 

Las chicas están en sus celdas y salen al encuentro de Claudia, otras se encontraban en una mesita tomado mates esperando su llegada. “Hace tres meses estoy en esta Alcaldía, junto a tres compañeras nos hacemos cargo de la limpieza del pabellón. Desde que hicimos la denuncia, nos dieron escobas y lavandina. No nos quedo otra, solicitábamos audiencias todos los días y no nos daban. “La comida nos llegaba en mal estado, dimos cuenta de esta situación a los encargados, pero que nunca fuimos escuchadas” relato W. Ella como otras 8 detenidas, son oriundas de la selva peruana quienes se denominan charapas, quienes conviven junto a una travesti argentina y otra ecuatoriana. 

Por su parte, S otra de las alojadas en el lugar, también dio su testimonio. “No estamos tan cómodas, podemos decir, pero a comparación de otros lados prefiero estar acá”. Como las demás, coincide en que a raíz de la denuncia que hicieron, las cosas empezaron a cambiar. “Nos pusieron colchones nuevos y nos soldaron las camas. Ahora nos están tratando como nos merecemos. Cambió el trato, antes nos llamaban mayormente en masculino”, cuenta aliviada. 

“Pedimos ayuda a OTRANS Argentina. Yo tengo HIV, si bien tengo mi medicación a veces me hace mal y vomito, porque no como bien, la comida que nos traen acá no es comestible. Nos traen cualquier cosa, no se puede comer. No me queda otra que alimentarme con pan y té, porque es mejor que la comida de aquí” relata L.

Incumplimiento de la Ley de Identidad de Genero 

La ley de identidad de género, en su artículo 12 habla de trato digno, sin embargo, la violación a la ley es recurrente en las cárceles de la provincia de Buenos Aires y el ámbito Federal, el sistema carcelario sigue siendo cisteronormativo.  

En esta misma línea, otra de las detenidas expresó: “Todos los encargados son hombres, no hay ninguna mujer. Nos gustaría que haya mujeres, sería mejor para nosotras, porque a veces los encargados quieren pasarse de manos”, dice Z y sigue “A veces pasa. Los que son del turno noche, quieren entrar a la celda para tocarte”. 

T, está en el lugar hace 20 días. “El trato es espantoso, hay mucho racismo y nos tratan como tipos”, comenta indignada, “ella tiene problemas de la columna y no la atienden. La otra tiene problemas de HIV y no le traen la pastilla”, refiriéndose a dos de las compañeras que están en el pabellón. 

“La higiene acá es un asco, el colchón mío que era un asco. Nos llevaron allá porque supuestamente íbamos a estar en mejores condiciones que acá, pero fue peor. El agua, salía helada allá y acá, está hirviendo. No hay un agua templada.  En las duchas, te miran los encargados y te miran los presos, por eso decidí bañarme por partes en mí celda, porque no tenes privacidad”, describe. Según su relato, está detenida por ayudar a alguien que estaba en la calle herido.

“Hice lo que hubiera hecho cualquier persona, levantar a un herido de bala y llevarla al hospital, por eso me metieron presa”, describió, quien se encuentra a la espera de lo que decida el fiscal quien no tienen pruebas que la involucren en el hecho. 

Una de las travestis que está al tanto de la situación de todas, es A, ella junto a R y otras, se organizaron para hacer frente a lo que estaban viviendo. Una de las cuestiones que estaban padeciendo era convivir con hombres en el pabellón. “Convivíamos con chicos, pero ahora los sacaron. A cualquier chico que venía lo metían acá y lo aislaban”, cuenta en detalle. 

“Les decíamos que este pabellón es solo de chicas y respondían que no, que el pabellón no era de diversidad, que era de hombres y chicas. Algunos de los chicos, se ponían atrevidos y eso, traía conflictos con los hombres. Por eso no queremos estar con hombres acá, no queremos pelear con ellos, por eso es mejor que los saquen. Un efectivo del Servicio Penitenciario le falto el respeto a mi compañera, le dijo que era “un tipo”, ella lo puso en su lugar y después vino y se disculpó con todas. Luego de la denuncia, nos cambiaron el colchón, nos trajeron artículos para la limpieza. Esto no estaba así, algunas no tienen ni luz, comenta, A. 

“Cuando ingresamos, nos dijeron que nos iban a dar la atención necesaria, pero no fue así. Pedíamos una pastilla y no nos daban bola. Después de dos o tres días nos daban una pastilla, un paracetamol. Íbamos a enfermería y a veces no estaba el enfermero, detalla J y agrega: “otro tema, el depósito. Hay tres chicas, que le traen comida sus familiares y lo compartimos con todas. A veces, se quedan con el depósito los encargados”, finaliza. 

Los días lunes, miércoles y viernes, ellas pueden recibir los depósitos de sus familiares. Se trata de comida elaborada, artículos de higiene y otros insumos. Desde la Alcaldía, alegaban que siempre les daban todo y que se demoraban en repartir lo que les llegaba por falta de personal. 

De lejos se escucha que alguien grita con alegría y desesperación, ¡Claudia, Claudia, Claudia…! Es Paulet, quien está cumpliendo los 14 días de aislamiento por el protocolo de COVID-19 en una celda. Luego de ese periodo podrá integrarse con el resto de las detenidas. Claudia le dice que se tranquilice, que va a hablar con ella, ni bien termine de dialogar con las demás. Se trata de Paulet, la misma travestí que denuncio -junto a sus compañeras- el episodio que vivió cuando se la traslado a la Alcaldía. 

Cuando trasladaron a Paulet a la Alcaidía de Pettinato, la subieron a un camión lleno de hombres (13). Los hombres intentaron forzarla a tener sexo con ella y le pidió ayuda a la oficial que se encontraba en la parte de adelante. “Le dije que por favor tenía que ir al baño y lo que hizo fue pasarme una botella para que orinara ahí delante de todos los varones”, relató en aquella oportunidad. Soportó un traslado violento, degradante y recibió varias amenazas: “sí abrís la boca te mato”, le decían. Los demás presos tenían elementos cortopunzantes. Además, cuando llegó a Alcaldía de Pettinato, la sometieron a encierro en el camión desde las 7am hasta las 16pm, hasta que finalmente, ingresó al lugar. 

Claudia se acerca a su celda. A través de una pequeña rendija, ella se asoma, saca una mano y estrecha con fuerza la mano de Claudia, esta emocionada. Con angustia, relata una vez más, la situación que vivió en el camión. Y agrega que su causa “esta armada”. “me pusieron la droga, no había pruebas que apunten en mi contra”. Esa semana ella tenia todo planificado para su boda, Claudia había recibido una invitación personal de mano de Paulet, unos días antes, su vida cambio drásticamente. 

En su relato y de las demás detenidas hay una constante. El tema de la comida en mal estado, la falta de higiene, las burlas del personal de la Alcaldía, la falta de atención a la salud, los alimentos y artículos que familiares les llevan y no son entregados. 

Luego de 6 horas en el lugar, Claudia se dirige a una mesa en el pasillo que comunica todas las celdas, donde todas la esperan. “la intención es construir un dialogo, trabajar en conjunto con los funcionarios del lugar y que sepan que no están solas, que OTRANS ARGENTINA en alianza con otres institucionales hará todo lo que esta a su alcance para resguardar sus derechos”, les comunica Claudia a las compañeras. 

Es hora de dejarlas. Ellas se despiden una a una de Claudia, se escucha la voz de una que dice: “madre, vuelve pronto no nos abandones”, las demás ríen y asienten la espera de su próxima visita. Con los alimentos que les llevo la organización y con un pabellón para ellas mismas, se las ve un poco mejor de animó. 

Finalmente, con todo el relevamiento hecho por la organización, sobre las condiciones de detención de las travestis y trans, Claudia vuelve a la oficina de Ferrara. El director, que puso las instalaciones al servicio de la organización, le comenta a Claudia que pueden venir cuando quieran. Que su intención es trabajar en articulación con Otrans Argentina, “para capacitar al personal y aprender”. Necesitamos que estén con nosotros, el trabajo que hacen es muy importante”. 

“Lo que podamos resolver y trabajar en conjunto con ustedes será para mejorar nuestra atención a las detenidas. La realidad es que a veces no tenemos los recursos necesarios y ni la capacitación para abordar las especificidades de la población carcelaria travesti y trans”, finalizó, Ferrara.

Las violaciones a los derechos humanos a travestis y trans que se producen desde la Subsecretaría de Política Penitenciaria que depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, es de público conocimiento. La necesidad de políticas públicas pensadas para esta población carcelaria, es urgente. Como también, que se trabaje de manera articulada entre esta cartera y otras dependencias, como el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidades, conducido por Estela Diaz; quien desde que asumió, no ha dado respuesta a esta demanda. Como tampoco, a otras cuestiones que OTRANS ARGENTINA ha denunciado, como la falta de refugios para las compañeras travestis y trans, que no tienen donde cumplir prisión domiciliaria o la falta de alimentos, trabajo y viviendas para las que están en situación de prostitución, que son el 90 % del total de esta comunidad. 

Los relatos recabados y descritos por Agencia Sudaka TLGBI, son parte de lo que se conoce desde organismos internacionales de DDHH, como mecanismo de Tortura, tratos crueles inhumanos y degradantes, los cuales tiene que tener una respuesta desde el Estado para poder revertir esta situación.  

*Lee el informe diagnóstico “Personas trans y travestis en contextos de encierro” de OTRANS

*Leé el Comunicado de Prensa de OTRANS:

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