Vejez travesti trans: políticas públicas

Por Gonzalo Carranza Para SUDAKA TLGBI

Foto: Telam

Debido al contexto crítico que atravesó Argentina durante este año, la crisis económica impulsó a un gran porcentaje de la población a la pobreza extrema, dentro de ese sector se encuentra el colectivo trans y travesti. Es por ello que a través de organizaciones de la sociedad civil en articulación con el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, y el INADI (Instituto Nacional Contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) de las casi tres mil inscriptas, dos mil fueron incorporadas al programa “Potenciar Trabajo”.

El colectivo trans y travesti fue de los más golpeados en la pandemia y sobre todo a partir del dictamen de ASPO, muchas viven del ejercicio de la prostitución, padecen de enfermedades crónicas y no llegan a superar los 40 años de vida. En este sentido el Potenciar Trabajo busca incluir a las mujeres que subsistían de la prostitución y ahora, debido a su edad avanzada, no pueden. 

La implementación se realiza a través de la asignación del salario social complementario, correspondiente al 50% del Salario Mínimo, Vital y Móvil, con el fin de satisfacer las necesidades básicas y de fortalecer las iniciativas productivas implementadas por las personas beneficiarias. El plan tiene como otro de sus objetivos el acceso a la terminalidad educativa formal.

Desde Sudaka TLGBI hemos podidos dialogar con Juliana Andora, docente y especialista en género y diversidades sexuales, quien sostuvo : “Retomando ideas sobre el programa Potenciar Trabajo, tenemos conocimiento de que una vez dadas las altas, y la población bancarizada dentro del sistema, con sus tarjetas en mano; ese dinero se transforma en un aporte a la sobrevivencia, al sostenimiento básico de la vida cotidiana, a través  del pago de alquileres, pensiones, canasta básica -suele ser compartida con el colectivo-, servicios, transporte, productos de farmacia y vestimenta”.

Asimismo Andora dijo “El potenciar puede generar mejoras en la calidad de vida, si es trabajado integralmente e interseccionalmente, sino, por sí solo es un programa social más. La percepción de la atención a través de un Estado presente y los sistemas de apoyos y redes institucionales que seamos capaces de promover territorialmente son los que generan, o impactan positivamente en el significante de dicho subsidio”.

En este sentido es importante destacar el atravesamiento “etáreo”, ampliamente considerado por les profesionales del trabajo social y otras disciplinas sociales que registran los documentos para enviar a la evaluación de los ingresos, y tenido en cuenta como una responsabilidad ético política y de compromiso mediante las formaciones y capacitaciones que se han ido proyectando para abordar estas situaciones, se les da prioridad, que se contemplen sus historias de vida atravesadas por múltiples vulneraciones, y se respete la auto percepción y la hazaña de la “sobrevivencia” que resalta la mayoría de las personas adultas. Hay proyectos presentados como “reconocer es reparar” para que sus trayectorias sean contempladas, como pueden ser: Rosario y la Provincia de Santa Fe.

Si bien en el programa la población cis y trans no están diferencidas en las altas, se calcula que hay un número aproximado de 5000 ingresos al programa de personas trans en total hasta el día de hoy. La mayoría de las altas se recibieron en el contexto de ASPO, donde las múltiples emergencias sanitarias y alimenticias se hicieron notar mucho más.

En la ciudad de La Plata ocurre que no existe un equipo que trate especialmente esta temática, entonces el subsidio que otorga seguridad económica que ayuda a dar un salto cuantitativo en cada situación, no termina de ser efectivo por la falta de recursos para acompañar a la población y armar redes de contención, ya que hay poco reconocimiento de esta necesidad, de institucionalizarla y darle forma. 

La vejez es una concepción de la vida fuertemente arraigada a la fragilidad de nuestros cuerpos y mentes, pero si a eso se le suma pertenecer al eslabón más violentado y vulnerado del colectivo LGTB podemos vislumbrar una situación de emergencia. Esas vidas corren peligro por años de ausencia estatal, por ello el Potenciar Trabajo y varias políticas públicas vinieron a solventar la crítica situación del colectivo trans y travesti. Sin embargo, a pesar del gran mejoramiento en sus vidas, en la mayoría de los casos, estas “jubilaciones” o ayudas económicas no logran satisfacer necesidades básicas, como comida, vivienda  y medicamentos por sus elevados costos. 

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