Violencia institucional en el accionar de la justicia por el intento de transfemicidio de Mia

Luego de la concentración frente al hospital Erill –Escobar-  en pedido de que se reconozca el intento de transfemicidio del que Mia se defendió; y tras la intervención de la Dirección Municipal de Género y Diversidad, se logró derivar la causa a la fiscalía Nº 4 que se especializa en temáticas de diversidad y recaratularla a “averiguación de ilícito”, para que ella tenga la posibilidad de ser reconocida como víctima.  

Por Charo Zeballos para SUDAKA TLGBINB

El miércoles pasado, Mia fue brutalmente violentada y acuchillada por Franco Pérez. Tras los hechos, estuvo detenida mientras permanecía  internada en el hospital, ya que el fiscal y el instructor judicial de la UFI, en lugar de reconocer la defensa de Mia y el intento de transdemicidio, le tomó declaración sólo a su agresor, sin siquiera escuchar o ver las heridas de la compañera. La causa se caratuló como “tentativa de homicidio”.

La directora de Políticas de Género y Diversidad del municipio, Nayla Belmonte,  se acercó al hospital cuando se tomó conocimiento del caso. Expresó en diálogo con Agencia SUDAKA: “Solo con ver las heridas que presentaba te dabas cuenta que había una cuestión de peligro, de peligrosidad en ese forcejeo que estaba más vinculado a ella […] Los que tenían que verla no la vieron, se fueron caratulando como intento de homicidio, quedando ella aprendida. Iban a redirigirla a una comisaría hasta el otro día que le tomen declaración, pero logramos que se quede en el hospital, un lugar más ameno que un calabozo y, además de eso, para que esté controlada su salud”.

 La concentración frente al nosocomio resultó crucial, se organizó de manera espontánea, después de que se tomó conocimiento del caso por demás injusto. Compañeras trans, de la comunidad TLGBINB, familiares, organizaciones se juntaron apenas se fueron enterando. Esto evitó que Mia pasara la noche en un calabozo de comisaría, y permitió  que durante esa noche se resguardara su salud.  Finalmente el jueves se la acompañó a declarar. 

Cuando, a la mañana siguiente, Mia se presentó en fiscalía, acompañada por todas las personas que habían concentrado en la puerta del hospital, se le tomó declaración corroborándose las múltiples heridas, ahí la situación cambió. El Juez de garantías rechazó el pedido de detención de la fiscalía Nº 5 y solicitó su inmediata libertad. A su vez, se derivó la causa a la fiscalía Nº 4, que se especializa en diversidad sexo-genérica y violencia de género, y se cambió la carátula a “averiguación de ilícito”, que da la posibilidad para que se reconozca la situación violenta en la que se encontraba y su lugar de víctima en el hecho. 

Belmonte expresó en relación al posterior accionar de la justicia: “Las respuestas se fueron dando desde el lugar más justo y del que tenía que ser, que era justamente, escucharla a ella revisar sus lesiones y poder determinar que era alguien que se había defendido a un ataque violento, y, como apreciación personal, transfóbico, de transodio”, señaló la funcionaria

Y Finalmente, en relación al papel que está llevando adelante la Dirección de Políticas y Genero de Escobar, destacó que “desde el minuto cero en el que nos enteramos, nos dirigimos al hospital y estuvimos funcionando como nexo entre las instituciones, la familia y su entorno, tratando también de brindar información y contener”. Actualmente están elevando informes en relación al accionar del primer fiscal que tomó la causa en un inicio. 

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